Jorge 的个人资料Jorge. De profesión, cur...照片日志列表更多 ![]() | 帮助 |
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5月30日 Los concejales del curaTarde noche de un día cualquiera. Salones de una parroquia de pueblo. Conmigo, un grupo de gente joven mayorcita: veintitantos años. Y una crítica al ayuntamiento. ¡Cómo no! Mi respuesta. No critiquéis al ayuntamiento. Meteos en política. Hace tiempo que proclamo con fuerza que donde menos hacen falta cristianos es en los templos. Los necesitamos en la política, los sindicatos, las asociaciones de vecinos, las asociaciones de padres. Esa es la vocación del laico: hacer presente la verdad del evangelio en medio del mundo. Aquellos jóvenes que me escucharon eso de meterse en política, hoy son concejales, alguno incluso alcalde, y no me falta hasta algún diputado autonómico. Y que nadie imagine que todos del PP. En absoluto. Del PP, Independientes, del PSOE, y también alguno de IU. Les dije algunas cosas que paso a resumir: 1. Que es importante que los cristianos contribuyan al bien común y que aprovechen para eso los medios normales de participación que tenemos y que reivindiquen otros que pueden ser necesarios y convenientes. 2. Que si se deciden a entrar en política, que la iglesia no tiene como suyo propio ningún partido. Que analicen en conciencia y que en conciencia decidan. Y que actúen en consecuencia, no por medrar, sino por servir. 3. Que entren en el partido que entren, jamás hipotequen sus conciencias. Y ya que ningún partido es evangelio puro, que sean capaces de decir: soy de este partido, pero yo esto no. 4. Que demuestren que hay otra forma posible de hacer política: con honradez y espíritu de servicio, con justicia, de forma solidaria, sin ofender ni insultar. Que ser político no significa ser corrupto, cobrar comisiones, favorecer al amigo y machacar al enemigo. Y que sean muy evangélicos en preocuparse de manera especial por los más desfavorecidos de sus pueblos. El pasado domingo, elecciones. Y hoy son concejales unos hombres y mujeres cristianos a los que he ido acompañando estos años. Cristianos convencidos, de esos de misa de domingo, y confesarse de vez en cuando, y comulgar y rezar un poco, y ser sensibles ante el pobre. Y me alegra que estén ahí. Trabajando por su pueblo. No son los políticos perfectos. Lo sé. Y tienen sus críticas. Y algunos ya, desde las pasadas elecciones, los llama con desprecio "los concejales del cura". Y hasta decían que cómo iba a ser concejala de IU una mujer que va a misa. Claro que va a misa. Y trabaja en caritas como una leona. Y sabe de inmigrantes y de solidaridad más que toda la izquierda junta. Como es natural. Y me encanta que trabajen en lo público. Ya está bien de cristianos vergonzantes. Ya vale de gente timorata que critica y se esconde. Bien venidos los cristianos que han descubierto que su testimonio ha de hacerse vivo en medio del mundo. Lo tienen difícil. Pero el Espíritu los acompaña. 5月25日 ¿Quién tiene que ocuparse de los pobres?Desde que soy cura, y ya pasadas las bodas de plata, he tenido la suerte de trabajar siempre de forma directa en Caritas. A pie de despacho y a pie de calle. Sintiendo tantas veces la impotencia de no saber qué hacer ante tantos y tantos problemas que a uno se le convierten en montañas. Y una de las reflexiones que nos hemos hecho mil veces es: ¿quién es el principal responsable de que los más pobres reciban la atención y la ayuda que necesitan? Cuento dos o tres anécdotas para ilustrar esto que digo. 1. Parroquia de barrio humilde en Madrid. Una muchacha embarazada, sola, a la que su pareja amenaza y que además nos llega con un gripazo de aúpa. En el despacho, una extraordinaria mujer, trabajadora social de profesión e Hija de la Caridad por vocación. Impotentes ante el problema, llamamos al teléfono de emergencias sociales del ayuntamiento. Respuesta: hablen con las Hijas de la Caridad, a ver si ellas pueden hacer algo. 2. Parroquia urbana. Madrid. Se acerca una persona del barrio con una nota de los servicios sociales del ayuntamiento. Y nos dicen que hagamos el favor de pagarle los atrasos de alquiler y de darle ayuda para alimentos porque ellos no tienen presupuesto. 3. Parroquia rural. Llega a la casa parroquial un transeúnte. Fue al ayuntamiento y le dijeron: vaya a casa del cura. Sorprendente. La Constitución dice que todos los españoles tenemos derecho a trabajo, vivienda, educación… Y para garantizar la atención a todos los que aquí vivimos tenemos un ministerio que se ocupa de forma específica de los asuntos sociales, y en cada comunidad y ayuntamiento servicios sociales. Y es el estado, y son las comunidades y los ayuntamientos los que tienen que responder ante los ciudadanos de lo que hacen en este campo. Eso sí, en cuanto llega un problema... que se lo arregle el cura. ¿Y entonces, qué hace la Iglesia? Básicamente lo siguiente: 1. Ser el Pepito Grillo de la administración, ante la cual denuncia cada día el abandono de tantos colectivos de los que nadie se siente responsable. Por ejemplo, los inmigrantes ilegales. O los ancianos sin plaza en una residencia. O los jóvenes sin alternativas para su vida y su ocio. O los enfermos de Sida a quienes nadie parece mirar. 2. Atender esos colectivos que quedan fuera de los cauces ordinarios, o que no tienen derecho a prestaciones, o que no se sienten atendidos en sus dificultades, o que se topan ante una administración sin presupuesto para su problema. 3. Formar a su gente en la Doctrina Social de la Iglesia, es decir, en el compromiso del cristiano ante la verdad y la justicia. Y decirles por ejemplo, que es pecado y grave defraudar a hacienda, ahorrarse el IVA, manejar dinero negro, la falta de justicia en el trabajo y la vida. Y además de esto, decirles que como cristianos los pobres son nuestra prioridad. Eso sí, trabajar a favor del pobre lo primero que nos pide es que exijamos por ellos ante la administración sus derechos. Es decir, convertirnos en voz de aquellos que no son escuchados. Por cierto, muchos se sorprenderían de la doctrina social de la iglesia si se tomaran la molestia en conocerla. Cosas que ha dicho por ejemplo Juan Pablo II no se atreve a proclamarlas ni IU. Desde la Iglesia nos ha tocado de todo. Abrir los primeros hospitales cuando los enfermos acababan abandonados a su suerte. Ofrecer albergue al transeúnte y desde hace siglos. Abrir las primeras residencias de mayores. Educar a la gente más pobre cuando sólo los ricos iban al colegio. Y se sigue haciendo. Pura subsidiariedad. Ya que el estado no llega a donde debe, pues otros vamos saliendo al paso. Pero quede claro que cada vez que Caritas tiene que asumir una tarea de estas, lo que debe sentir el estado es agradecimiento y vergüenza. En mi parroquia también funciona Caritas. Tan importante como la catequesis y la liturgia. Y tenemos proyectos para niños, jóvenes y mayores. Y un despacho de atención primaria. Y, en unión con las demás parroquias del barrio, una bolsa de trabajo, un centro de día de mayores, formación para inmigrantes. Y además un proyecto de colaboración y solidaridad con misiones en el tercer mundo. Y si hay que meter el dedo en el ojo a la administración porque se olvida de los colectivos más desfavorecidos, también lo hacemos. Que trabajar en este campo lo hacemos muchos. Pero la responsabilidad, por mandato constitucional, es especialmente de algunos. 5月22日 Juan Pedro necesita una respuestaUn visitante me deja este comentario. Que agradezco y valoro para empezar por su buena educación. Yo sólo quiero decirte, amigo visitante, bienvenido a esta tu casa siempre que lo desees. Reproduzco tu comentario para que te responda quien quiera, aunque yo también voy a decirte algo como respuesta:
Buenas, sacerdote. Me gustaría hacerle una pregunta que hace tiempo que tengo ganas de hacerle a alguien de su profesión, aunque primero quiero presentarme: me llamo Juan Pedro y soy de Mallorca, tengo 15 años y soy ateo, tengo varias razones de serlo y no es por "moda" como muchos otros adolescentes, que sienten la fe pero no la quieren aceptar, además creo que tener fe en algo en ocasiones es vital para seguir adelante, aunque a mí de momento no me ha hecho falta tener fe ni he sentido necesidad. La pregunta que quiero formularle es difícil de expresar mediante letras debido a que es algo que, desde pequeño, siento y una de las razones que me ha llevado a no tener necesidad de creer en ningún tipo de divinidad, y es: si usted cree fírmemente en Dios, ¿no le da vergüenza que la gente gaste unos recusros valiosos, que podrían utilizarse para luchar contra el hambre, en el baptismo o la comunión, etc...?¿no son egoístas al pasar media hora sentados en misa "para no ir al infierno" en vez de utilizar esa media hora en ayudar a alguien de recursos limitados?¿no es ese nuestro deber, como humanos, y el vuestro, como cristianos, de ayudar a nuestros congéneres? y por últimoquiero decirle que sé que la gente gasta dinero en el baptismo o la comunión porque quiere, ya que ni los banquetes ni los regalos están exigidos por la biblia. Y mi última pregunta es: ¿realmente cree, que la condición sexual de una persona determina si irá al cielo o al infierno(o como usted quiera llamarlo)? Repito: son preguntas sin intención de faltarle el respeto ni poner en duda su fe, son preguntas que me han surgido por simple curiosidad y que no tienen nada que ver con que sienta rechazo hacia algunas creencias que considero humillantes e inhumanas. Espero impacientemente su respuesta, a ser posible por correo electrónico.
Ante este comentario quiero decirte algunas cosas con algunas palabras:
1. Coherencia. No conozco a nadie que sea coherente al 100 %. Supongo que tú tampoco. Pero rápido nos arrojamos las incoherencias a la cara. Con quince años supongo que estás estudiando, por cierto con mis impuestos. Espero que aproveches el tiempo, ya que las clases también te las pago yo.
2. Pobres. Todos hablamos de pobres: iglesia, políticos, ONGs... Pero voy a decirte algo: Si en España hay pobres di al presidente de gobierno que tiene obligación de preocuparse de ellos: de que tengan trabajo, vivienda, educación... Si sigue habiendo pobres... nuestros políticos son los primeros obligados. La iglesia hace lo que puede porque le da la gana. Pero la obligación la tienen nuestro gobernantes.
3. ¿Celebrar fiestas cuando hay pobres? La gente tiene por costumbre celebrar los acontecimientos importantes de su vida. Supongo que tú celebras tus cumpleaños y los de tus amigos. Y me pregunto... ¿habiendo pobres en el mundo no os da vergüenza gastar dinero en copas?
4. Ir al cielo. Dios sabrá quien va y quien no. No creo que lo determinante sea la orientación sexual, sino la capacidad de amar a Dios y al prójimo.
5. Creer o no creer. Dices que no has sentido necesidad o que no te hace falta. Hay gente que cree que las vitaminas tampoco le hacen falta... simplemente se lo creen.
6. Y finalmente, es muy pobre el argumento de no creer porque los demás no son coherentes. Yo para que algo me guste o no, no necesito poner la razón en los demás. Me gusta o no me gusta y punto. Te pongo un ejemplo: nunca he sido aficionado al fútbol. ¿Por qué? ¿Por lo que cobran los futbolistas? Mira. aunque lo hagan gratis. No me gusta y punto. No necesito más argmento.
¿No crees? Pues perfecto. Yo sí, y no lo hago porque los ateos son "malos". Creo porque sí.
Un abrazo, amigo.
Y espero que aparezcan más respuestas por aquí.
Ven cuando quieras. 5月18日 Suele ser suficiente el sentido comúnTarde de jueves. Me esperan mis niños. Niños adultos, algunos casi en edad de jubilación, pero con unas mentes que no han crecido. Los más “espabilados” hasta leen algo. Los menos… casi mejor ni hablamos de los menos. Y mientras se van acomodando, comparto café con dos buenas mujeres con responsabilidad en el centro. Uno de los chicos nos ha dicho la familia que no está bautizado. Él quiere y la familia no se opone. Así que vamos a prepararlo. Hemos de hablar con la parroquia y solicitar al párroco el permiso, si le parece oportuno, para celebrar el bautismo en el centro donde viven los chicos, entre otras cosas porque muchos de ellos no pueden ni salir por sus especiales condiciones físicas y sanitarias. Pero nos ha surgido un “problema”. Me dice una de las señoras: “¿y qué vamos a hacer con el agua bendita que sobre del bautismo? Nos falta mucho sentido común, eso creo yo. Y muchas veces hay que conciliar dos realidades para que no se hagan más disparates de los necesarios. Primera realidad: que el agua, sea bendita o no, acaba ensuciándose y, de alguna manera, corrompiéndose. Nos pasa en las parroquias cando se bendice el agua bautismal en la Vigilia Pascual y va quedando en la pila semana tras semana. Hay un momento en que hay que limpiar la pila por pura higiene. Segunda realidad: no se puede tratar el agua bendita como si fuera agua de fregar o agua corriente. ¿Solución? Muy sencillo, la clásica: se coge el agua bendita que ya no puede utilizarse y se deposita en un lugar digamos “digno”, como una maceta para que no haya peligro de que acabe mal. Es así de sencillito. Menos mal que lo han entendido y han descubierto que no hay peligro alguno de falta de respeto. En cosas de estas basta, generalmente, un poco de sentido común para solucionar pequeños problemas con dignidad. Yo, el agua bendita que ya no puede utilizarse, procuro hacerla desaparecer en macetas y a ser posible de forma discreta, en esos momentos en que estoy solo en la parroquia. Cuando cada año cambio los santos óleos, es muy sencillo: lugar discreto y fuego. Respeto, discreción… y poco más. El sentido común es el que nos dice que los vasos sagrados deben estar limpios, cuidados y ordenados. Es el que dicta que tanto vasos, como paños, como demás objetos litúrgicos necesitan un lugar propio y cuidado, el que sugiere cómo actuar en esas cosas que te encuentras delante de repente: normalidad, discreción, respeto… Y estas reglas que procuro emplear en las cosas de la parroquia, valen para la vida misma. A mí, al menos, me sirven. 5月11日 Nos han visitado "los amigos de lo ajeno"Han vuelto los amigos de lo ajeno. Noche del martes al miércoles. Esta vez, ha sido mucho peor. El despacho completamente revuelto, las cosas tiradas por el suelo. Se han llevado el ordenador con todos los periféricos: monitor, impresora, altavoces… y un conjunto de cáliz y patena que más que su valor material (y eran bastante buenos) tenían para mí el valor de ser el regalo que me hicieron en el pueblo con motivo de mis bodas de plata. En fin, qué le vamos a hacer. Gracias a Dios, han respetado el sagrario. Lo demás tiene arreglo. El miércoles por la noche mandé un correo a la gente de la parroquia. Me gusta que nuestras cosas todos las conozcamos. Ser parroquia es compartir bueno y malo, es saber que estamos juntos, es sentir como algo nuestro cada cosa que nos pasa. Y quería compartir con vosotros algunas de las respuestas que me han llegado:
“Estimado Jorge, que difícil para el ser humano es plantar buena cara al mal tiempo y eso que tu compromiso con el Señor te tendría que tener a medio camino de estar curado de espanto después de ver día a día como nos comportamos los hermanos en el Señor. Ayer cuando fui al ensayo de los primeros comulgantes de esta sábado me vino a la mente una frase que aún la estoy meditando: "se han llevado cosas materiales, pero lo más importante no se lo han llevado". No se han conseguido llevar nuestro espíritu de unión, no se han podido llevar nuestro espíritu de parroquia, no se han podido llevar nuestra fe en el Señor, no se han podido llevar nuestra creencia en la palabra de Dios, no se han podido llevar nuestro TITULO de cristiano que llevamos impregnado en nuestra alma. No se han podido llevar tantas y tantas cosas que poseemos y que aunque no nos damos cuenta son de un valor incalculable. Nos han dañado en lo material. Somos como aquel niño que juega en una playa fabricando con sus manos un castillo de arena y que después de horas de laborioso trabajo, viene una ola y lo destruye todo, sentimos esa misma desolación y tristeza. Afortunadamente disponemos de mano de obra, empeño y arena para poder continuar construyendo otro castillo de arena, eso si, procuraremos que una ola no lo arrebate”.
“Siento mucho las pérdidas materiales que el templo ha sufrido, pero siento más la pérdida de tu preciado recuerdo. Esta noche, en la intimidad, cuando me vaya a acostar, hablaré un rato con el Jefe, a ver que le parece. De todos modos lo mejor, como siempre, será rezar por aquellos que roban a quien más les da. Quizás Dios les abra los corazones un poco...” “Rezamos por nuestra parroquia y por esa gente que seguramente es "ignorante" del mal que están haciendo.Que Dios le bendiga y acompañe; que Nuestra Santa Madre llegue con la mayor alegría a nuestra parroquia y que esa alegria se haga más grande aún en nuestro corazón. Que mañana sea un día mucho mejor” Lo más grande ha sido la respuesta de la gente. Las mamás de los niños de catequesis, las primeras en ver el desastre, ya empezaron a recoger todo. No ha faltado alguna buena mujer que ayer pasó la mañana recogiendo y limpiando absolutamente todo. Otra buena mujer se encargó de que viviera rápidamente un cerrajero para reforzar la seguridad. Un feligrés ya nos ha traído una impresora. Y otro se ha ofrecido para regalar un cáliz que sustituya de alguna manera a lo robado. Sin duda, emocionante. Hago mías esas palabras que ayer me hacían llegar y que os he colocado más arriba: “No se han conseguido llevar nuestro espíritu de unión, no se han podido llevar nuestro espíritu de parroquia, no se han podido llevar nuestra fe en el Señor, no se han podido llevar nuestra creencia en la palabra de Dios, no se han podido llevar nuestro TITULO de cristiano que llevamos impregnado en nuestra alma. No se han podido llevar tantas y tantas cosas que poseemos y que aunque no nos damos cuenta son de un valor incalculable”.
Así es la gente de mi parroquia. Y no puedo más que dar gracias a Dios cada día por el regalo que son para mí. 5月9日 Hubo más que buena educaciónAlgunos comentarios, y no pocos correos, me preguntan por la celebración de las primeras comuniones. Y quieren saber si hubo educación o no. Pues sí. Hubo mucho más que educación: silencio, respeto, colaboración, participación. Una celebración de la Eucaristía donde ciertamente Dios estaba en medio. Y así lo vivimos y así me lo dijeron las familias de los niños. ¿Cuál es la clave? Creo que las claves son muchas:
La respuesta ha sigo extraordinaria. Una celebración con silencio. Sin una foto más que las del profesional que cubrió el reportaje. Con orden y respeto. Pero, sobre todo, una celebración en la que sentimos la presencia de Jesús entre nosotros y en la que de verdad vivimos intensamente el momento. La celebración no tuvo nada de “raro” o “extraordinario”. Una misa, con una participación especial de los críos y de los padres, y en la que nadie se quedó de espectador. No fue un festival gracioso de fin de curso. Fue la celebración de la Eucaristía. Ni más ni menos.
¿Lo único triste del día? Pues que la noche anterior alguien se coló en la iglesia para hacernos una visita que no estaba programada. Pero demos gracias a Dios: sólo se llevó un poco de dinero. En fin, una anécdota sin más importancia para poner sal en un día en el que Dios puso su mano sobre nosotros.
5月4日 La mala educaciónEste era el título de una película que pretendía hablar sobre la mala educación que la iglesia había dado a la gente en esta españa nuestra, sobre todo en los años del franquismo. Yo hoy tomo prestado el título para hablar de esa mala educación que la glesia tiene que soportar de la gente, simplemente porque sí.
Mañana empezamos las primeras comuniones en la parroquiia. Para mí un momento bonito, especial, preparado con cariño, en el que se han visto implicados niños, catequistas y padres, y que ha transurrido en el mejor de los ambientes. Me siento feliz por lo consegudo y me siento feliz por lo que vamos a celebrar.
Sólo hay un pero año tras año. Y es el tener que lidiar con la mala educación de muchos de los asistentes a la celebración. Y me explico. A mí me da igual que la gente venga con fe o porque no queda más remedio. La fe es don de Dios y no se la voy a exigir a quien no la tiene. Y por supuesto que nadie les va a prohibir que asistan a la parroquia a las primeras comuniones aunque sólo lo hagan por obligación social. Nada que objetar.
Lo molesto empieza cuando algunas personas entienden que por el hecho de no tener fe puden hacer en la misa lo que les viene en gana. Por ejemplo: moverse por todo el templo, organizar tertulias al fondo de la iglesia, entretener a los niños con jueguecitos variados, tomar fotos por todo el templo como y cuando quieren, o incluso llamar a los neocomulgantes para hacer la gracia. Esto sin contar con los que se ponen de pie en los bancos para ver mejor o se encienden un cigarrito en una esquina. Oigan, que esto un servidor lo ha visto.
Por lo menos, educación.
Y además con un mal arreglo. Porque yo, como sacerdote, por eso no paso. Y claro, si llamo la atención... ya saben... este cura es un borde... si no me dicen cosas más gordas.
Pero... Me lo temo. Año tras año estas cosas pasan. ¿El problema? Una mala educación que curiosmente sólo se permiten en los templos cristianos.
A ver... ¿ustedes han visto que se aguanten las carreritas y los gritos de unos niños en el cine, el teatro, una conferencia o un restaurante medio normal? ¿A alguno de los que lean esto se les ha ocurrido dar vueltas por una mezquita durante la oración o sacar fotos a los presentes? ¿Alguen organiza tertulias en la última fila de una conferencia?
En la iglesia católica sí se hace. Y pobre de aquel que diga que eso no está permitido.
Yo lo digo.
Y exijo en la celebración de la eucaristía, de primera comunión o de misa de domingo, de boda o de funeral, al menos educación. Y si no la hay, no tengo problema en parar la celebración y pedir que las cosas se respeten en su justa medida.
Creo que con esto acaba de presentarse un cura borde. Pues muy bien. Pero entre ser borde y aguantar la humillación, el desprecio, la burla de lo más santo, yo lo tengo claro.
Mañana, primeras comuniones. Y eso vamos a hacer: celebrar la eucaristía y alegrarnos con esos niños que van a recibir a Jesús de forma sacramental. Y cuidaremos que no sea una feria. Por ellos, por la comunidad, por respeto a la Eucaristía.
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