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日志


3月31日

El cuarto de llorar

Cachis… Con el peazo iglesia que nos está quedando y se me olvidó dejar previsto el “cuarto de llorar”. Pienso que en cualquier parroquia, ayuntamiento, colegio, familia, asociación, empresa… debería contarse con un cuarto de llorar perfectamente equipado: sillones, suelo impermeabilizado, abundancia de pañuelos de papel… Y además que debe ser un cuarto que se use mucho, aunque nunca por más de quince minutos por turno.

El mundo de las “reuniones” está llenito de plañideras. Gente que se pasa el día lamentándose absolutamente por todo. Mal la iglesia, mal las misas, mal la reunión, mal el proyecto municipal, mal la estrategia de la empresa, mal los profesores, mal los alumnos, mal el deporte, mal… Está bien. Pues un servidor para esa gente es para la que quiere montar el cuarto de llorar.

Me explico. Llega por ejemplo una reunión sobre la catequesis, imaginen, de los niños. Y rápido las lamentaciones. Es que los niños, es que los padres, es que no sabemos, es que habría que hacer, es que los catecismos, es que las misas… Perfecto. Entendido. Al cuarto de llorar quince minutos. A lamentarnos. A rasgar las vestiduras y gritar como plañideras profesionales. Pero sólo quince minutos, ¿eh? Sólo quince.

Y después, uno vuelve a la reunión original y comienza el análisis serio y la búsqueda de soluciones. Porque es que hay mucha gente que jamás sale de la crítica negativa de las cosas. Y no saben avanzar. Ante cualquier tema, ver las cosas negativas. Pero no se aportan soluciones.

Un amigo, en una reunión de esas en que todo eran problemas y nada más, soltó esta frase lapidaria: "si no aportas una solución, formas parte del problema". No se me ha olvidado. Y hoy os la dejo por si sirve para algo.

¿Problemas? Muchos, todos, y en todas partes. ¿Llorar por lo que nos pasa? Sí, un ratito y en el cuarto de llorar. Y después, un análisis serio y un empezar a buscar soluciones. Y si no lo hacemos, cada vez peor. Por cierto, si en el buscar soluciones puedo aportar algo, cuenta conmigo.

3月30日

A propósito del pasaje de la adúltera. Y algo al final muy interesante

Una lectura, pienso que por los pelos del evangelio, ha hecho suponer y proclamar que no encierra una moralidad objetiva, ni unos preceptos mensurables, que todo se reduce al amor a Dios y a los hermanos sin explicar muy bien eso qué es, y que Jesús no condena nunca. Y como ejemplo se suele poner el evangelio de hoy: la historia de la adúltera que conocemos tan estupendamente.

Evidentemente que los principios fundamentales están contenidos en el amor y en la aplicación de la regla de oro: “tratad a los demás como queréis que ellos os traten, en esto consisten la ley y los profetas”. Pero después uno va leyendo todo lo que dice Jesús y hay que ver lo clarito que es con las cosas. Basta leer todo el sermón de la montaña –capítulos 5, 6 y 7 de San Mateo- y uno descubre lo concreto que puede ser Jesús. Por ejemplo en lo que entiende por no matar (no matar, no insultar y además perdonar y hacer el bien al enemigo), no cometer adulterio (ni de obra ni siquiera de pensamiento), la sinceridad absoluta, el no enfrentarse con el que nos agravia, la práctica sincera de la limosna, el sentido de la oración y el ayuno, el uso del dinero, no juzgar a los demás y revisar la propia vida… para acabar diciendo que la auténtica fe se nota en los frutos. Es decir, no en las palabras, sino en las acciones.

Y volviendo a lo de hoy. Una adúltera a punto de ser apedreada. Y Jesús que no condena a la mujer, pero sí el hecho. Por eso las palabras de Jesús son estas: Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más. Curiosamente algunos leen sólo la primera parte: “Tampoco yo te condeno”, casi como dando a decir que ella sabrá, y que Jesús no se metía en su vida. Hay una segunda parte interesantísima: “en adelante no peques más”, que es decir algo tan simple como esto: que sepas que el adulterio no es bueno, y que espero que no vuelvas a caer en ello.

Jesús no condena personas. Pero si habla de hechos y actitudes. Y en eso es implacable. Y evidentemente que según el evangelio hay cosas buenas y cosas malas. Por lo bueno, la salvación, la vida, la gracia, la plenitud del hombre, dio él su vida.

Y otra cosa, que no me resisto a copiar citando a su autora, Hari, en un comentario: “por favor, no juzgues una espiritualidad por las personas que la componen. Ya sea para bien o para mal”. No viene posiblemente a cuento, pero son tantas veces las que se descalifica el evangelio, el camino de fe en la iglesia porque los cristianos, sobre todo curas y religiosos y jerarquía, supuestamente somos infieles, que me parece que nos viene bien. Yo añadiría una cosa: “pobre de aquél que para justificar sus opciones necesita acudir a la descalificación de los otros”. Enamórate de un camino por el que transitar para llegar a VIVIR en plenitud. Y no descalifiques los caminos que otros intentan seguir desde su esfuerzo y sus errores. Si otros caminantes no supieron seguir bien su itinerario, da ejemplo tú de rectitud.

Gracias Hari. Y disculpa haya traído aquí esa frase, que ciertamente me ha parecido de una claridad meridiana.

3月29日

¿Obedecer a Dios o al superior?

Tengo un gratísimo recuerdo del P. Germán. Un hombre inteligente, sabio, sensato, de Dios. Con la prudencia de los años y la oración. Con ese sentido común tan poco común por cierto. Compartí años de vida de comunidad con él. Y recuerdo algunos ratos de charla amena siempre en la noche, ya que él era eminentemente nocturno.

Una vez me contaba la charla que tuvo con un religioso jovencito. El P. Germán era entonces superior provincial y el joven le planteaba algo que hoy sigue estando vigente para algunos. Le decía: padre… si mi superior me manda algo y el Señor, en oración, me manda lo contrario, ¿yo qué hago? Y el P. Germán me contaba que le respondió así: Pues mira, le dices al Señor que como tienes voto de obediencia que no puedes hacerle caso. Y que si necesita de ti algo especial, que lo hable con el superior.

Me quedé sorprendido. Porque uno entiende que Dios puede hablar con quien desee, hasta ahí podíamos llegar. Y él me lo explicaba. Y decía que el problema está en que cada uno decida lo que es la voluntad de Dios, y que eso tiene mucho peligro. Tiene el peligro para empezar de relativizar hasta el mismo voto de obediencia. Porque si me mandan algo y me voy a la oración a ver si tengo que cumplirlo pues apañados estamos.

Y añadía algo más. Evidentemente que Dios habla cuando quiere, pero lo hace en rarísimas ocasiones. Y no creo yo que se pase el día diciendo cosas a los frailes para llevar la contraria al superior. Menos iluminismo, menos tonterías, y más vida ordinaria, que es lo que nos hace santos.

Y la vida ordinaria en el convento tenía pocos intríngulis. La oración en común, la misa diaria, el trabajo que se nos pedía a cada cual, la vida fraterna. Y realmente qué más cosas queríamos hacer.

El peligro está en algo de lo que hablo alguna vez. En convertirme yo mismo en la medida de todo. Es decir, por encima del superior, por encima del papa y los obispos, por encima de cualquier otra consideración, porque tengo línea directa con el Espíritu Santo, yo sé que es obedecer, sé qué es la voluntad de Dios, y sé lo que tengo que hacer porque me lo comunica directamente Nuestro Señor Jesucristo en la oración. Pues que me suena como a pelín de soberbia. Aunque alguna vez me ocurra.

Por eso cada vez más entiendo las palabras del P. Germán. Menos iluminismo y más vida ordinaria. Y cuando decía a ese frailecito joven que al Señor mejor decirle que se entendiera con el superior, lo único que pretendía era ayudarle a caminar por la senda de la humildad, que nunca es mal camino. Para él. Y para todos.

3月28日

Frases solemnes rellenas de nada (y 6): Lo importante es ser persona

 

Siguiendo con este divertimento de sacar punta de las cosas más vulgares, hoy me he dedicado a pensar en esa tan manida frase, muy presente en grupos parroquiales y de autoayuda que solemnemente dice así: lo primero es ser persona; hay que llegar a ser persona.

¡Ah! ¿es que tú y yo no lo somos? ¿Y entonces qué somos? ¿Vegetales, minerales, semovientes, entes de razón, personajes de ficción, energía cósmica, personalidad jurídica…? Dice el diccionario: “Persona: Individuo de la especie humana”. Por tanto uno no puede llegar a ser lo que ya es. Ni tiene que aprender algo que ya posee. Tú, yo, tu vecino del quinto, el negrito del África tropical, el chinito mandarín, tu prima la del pueblo, mi amigo Manolo somos personas. Así, Incluso en mayúsculas: PERSONAS.

Y sin embargo decimos constantemente que hay que ser persona. Por tanto el término persona debe encerrar una realidad compleja. Y lo que un servidor quiere entender es que nos referimos a una serie de características que hacen al individuo perfecto. Algo así como proclamar: es importante que aprendamos a vivir de un modo determinado, hasta llegar a ser individuos perfectos.

Pero claro, esas características dependen de muchas cosas. Por ejemplo, ¿qué es ser perfecto para un budista? ¿y para un musulmán? ¿y para un cristiano católico? ¿y para un nazi? ¿y para un comunista radicalizado? ¿y para un skin? ¿y para el negrito del África tropical? ¿y para el indio amazónico? ¿y para el asesino de Marta y sus cómplices?

Por eso, cuando escucho eso de llegar a ser persona, lo que entiendo es que tengo que desarrollar en mi vida valores concretos. Y que trabajar esos valores me llevarán a mi plenitud como ser humano. ¿Qué valores? ¿Cómo distinguir los buenos de los errados? Hay algunos que tienen la suerte de saberlo por ellos mismos. Sin preguntar, sin pedir ayuda, sin orientadores o maestros, sin necesidad de contrastar… saben perfectamente, sin equivocarse nunca, lo que tienen que potenciar, lo que deben quitar y cómo desarrollar cada aspecto de su vida. Mejor para ellos si han llegado a ese punto. Yo no. Y he decidido que quisiera ser un individuo perfecto como lo fue Jesús de Nazaret. Y que mi plenitud como ser humano estaría en amar como él amó, escuchar como él lo hacía, rezar según su ejemplo, acoger según nos enseñó, obedecer hasta el fondo como él obedeció al Padre, comprometer mi vida hasta darla por entero, hasta la cruz, sabiendo que si el grano de trigo muere da mucho fruto. Es tan complejo que yo solo no voy a ser capaz. Por eso la oración, por eso celebrar los sacramentos, por eso la vida de la gracia, porque, en definitiva, todo es don de Dios. Ser persona como Jesús de Nazaret. Ahí es nada. Un reto para toda una vida.

Así entiendo yo en concreto lo de llegar a ser hombre perfecto: hacerlo al estilo de Jesús de Nazaret, y tal y como me lo muestra la Iglesia. Pero ya digo que es que un servidor no tiene las ideas claras, y tiene que aprender y ha decidido fiarse de la Iglesia. Otros se fiarán de otras realidades. Y otros lo saben por ellos mismos sin necesidad de nada ni de nadie. Mejor para ellos. Pero ya digo que no es mi caso.

Una cosa para acabar. La palabra persona viene de “prosopon”, palabra griega que designaba la máscara de los actores, que ocultaba su rostro y a la vez servía de bocina para hacer resonar la voz. Yo creo que algo de eso nos pasa en los spaces. El nick hace de careta para no mostrar el rostro y la red de altavoz. Y pasamos de personas a personajes.

3月27日

Pistas para criticar a la iglesia con sensatez

Que a la iglesia se la critica lo sé. Y con razón. Vamos, que yo lo hago. Me critico a mí mismo, y no me callo ante lo que veo en la institución que no me gusta. Justo mi problema es que no me callo. Y a mi Vicario Episcopal, y al mismísimo Sr. Cardenal de Madrid, les he dicho en cada momento lo que me ha parecido. Es más, recuerdo un encuentro de sacerdotes en el que me dirigí a monseñor Rouco Varela y le dije: “mire, Don Antonio, una cosa es lo que oficialmente decimos aquí y otra lo que hablamos luego los curas por los pasillos. Y yo lo que quiero que conozca es justo eso: lo que comentamos luego nosotros cuando no está el obispo delante”. Los curas me miraron con cara de asombro y el Sr. Cardenal también.

Pero lo que hoy pretendo es dar pistas para que la crítica que se haga sirva de algo y tenga un sentido. Por eso el título: pistas para criticar a la iglesia con sensatez.

1. No empieces diciendo que no es coherente con lo que predica y que en consecuencia debería callarse. Porque tú tampoco lo eres. Y si el que no es coherente no debe hablar, tampoco tú criticar a nadie. Es más, si llevamos al límite eso de la coherencia, mejor cerramos los spaces y nos vamos, que todos tenemos mucho que cambiar en nosotros mismos.

2. Nunca vayas de lo particular a lo general. Es decir, como conocí un cura malo, todos los curas son malos. Y como hay casos de pederastas, todos los sacerdotes lo son. Y si lo haces, hazlo también en positivo: como conocí a un sacerdote auténtico, todos son unos santos. Coger un caso aislado, o unos cuantos casos para descalificar un conjunto, es un argumento completamente inconsistente. Y esto lo hacemos mucho. Yo es que conocí a… ¿y qué?

3. Repasa la historia universal y de la iglesia. Porque si afirmas que el papa es el culpable de todo desde el origen de los tiempos, o dices que desde hace miles y miles de años la iglesia está haciendo mal, lo único que haces es el ridículo. Y en dos mil años de historia encontrarás cosas buenas, cosas malas y cosas regulares. Más aún, lee distintos tratados de historia. Uno solo siempre te puede dar una visión parcial o sesgada.

4. No te dejes llevar por la visceralidad ni por el prejuicio. Si partimos de que por definición todos los papas y obispos, por el hecho de serlo, son malos, perversos y de malas intenciones, ¿se puede seguir hablando?

5. Hay una cosa que se llama presunción de inocencia. Y hay que aplicarla a todos. También a la iglesia. ¿No le vas a conceder la presunción de buena voluntad? ¿Ni siquiera eso?

6. La objetividad absoluta es imposible. Pero seguro que encuentras en la iglesia, en la de antes y en la de hoy, también cosas buenas. No tengas miedo a reconocerlas. Y no olvides que el mal y el bien están en cada uno de nosotros.

7. Entiende que ni tú ni yo somos infalibles. Y que también nuestros juicios pueden estar equivocados, faltos de objetividad. Y que nos hace falta más humildad. Y más escucha. Y más prudencia a la hora de hablar y juzgar.

8. Si puedes, haz la crítica cara a cara. Ve a la parroquia más cercana y dile al cura lo que piensas. Dialoga. Tal vez lo que nos falta es hablar en vivo y en directo.

Quizá se me ocurrirían más cosas. Sí quiero decir que la crítica, hecha desde la paz, el deseo de ayudarnos a ser mejores y a cambiar lo equivocado, yo la agradezco mucho. Pero que se me hace imposible escuchar con paz a quien, en lugar de comentar cosas desde la serenidad, ataca, reprocha, condena, insulta, descalifica… Así no se puede hablar. Así solo podemos sacudirnos. Y no me apetece nada.

3月25日

Nuestro brindis: A la memoria de D. Joaquín Aguirre

 

 

Mi experiencia es que casi hay tantos brindis como hogares. Y me he encontrado familias, amigos, grupos… que tienen su brindis propio.

En mi familia, de siempre, brindamos a la memoria de D. Joaquín Aguirre. Fue, como se lee en la placa dedicada a su memoria y colocada a las afueras de mi pueblo, ingeniero de montes. Hay incluso un pinar que lleva su nombre: el pinar de Aguirre. En cada fiesta, cada navidad, noche vieja… nosotros, todos, la familia entera, solemnemente, levantamos nuestras copas y brindamos exactamente “a la memoria de D. Joaquín Aguirre, ingeniero de montes que fue de este perímetro. Sus amigos”. Una bobada. Nuestra.

¿Y en tu casa? ¿Y en tu tierra? ¿hay algún brindis especial? Si te parece, podemos compartirlo.


Día de oración por la vida. Invito a leer el "Manifiesto de Madrid"

En este país nuestro cualquiera se da el título de "intelectual" o se considera representante de la cultura simplemente porque sí. Ante el drama del aborto, traigo aquí las palabras sensatas y llenas de sabiduría de los auténticos expertos. Alrededor de dos mil personas de reconocido prestigio: catedráticos, científicos, escritores, pensadores...  -de entre ellos, doscientos son miembros de las Reales Academias- han suscrito el llamado "Manifiesto de Madrid".

Por la categoría científica y profesional de quienes lo firman, me parece de lectura obligada para los que deseamos tener sobre el drama del aborto la mejor información. Lo copio a continuación:

Los abajo firmantes, Profesores de universidad, investigadores, Académicos, e intelectuales de diferentes Profesiones, ante la iniciativa del Grupo Socialista en el Congreso, por medio de la Subcomisión del aborto, de promover una ley de plazos, suscribimos el presente Manifiesto en defensa de la vida humana en su etapa inicial, embrionaria y fetal y rechazamos su instrumentalización al servicio de lucrativos intereses económicos ó ideológicos.

En primer lugar, reclamamos una correcta interpretación de los datos de la ciencia en relación con la vida humana en todas sus etapas y a este respecto deseamos se tengan en consideración los siguientes hechos:

a) Existe sobrada evidencia científica de que la vida empieza en el momento de la fecundación. Los conocimientos más actuales así lo demuestran: la Genética señala que la fecundación es el momento en que se constituye la identidad Genética singular; la Biología Celular explica que los seres pluricelulares se constituyen a partir de una única célula inicial, el cigoto, en cuyo núcleo se encuentra la información Genética que se conserva en todas las células y es la que determina la diferenciación Celular; la Embriología describe el desarrollo y revela cómo se desenvuelve sin solución de continuidad.

b) El cigoto es la primera realidad corporal del ser humano. Tras la constitución del material genético del zigoto, procedente de los núcleos gaméticos materno y paterno, el núcleo resultante es el centro coordinador del desarrollo, que reside en las moléculas de ADN, resultado de la adición de los genes paternos y maternos en una combinación nueva y singular.

c) El embrión (desde la fecundación hasta la octava semana) y el feto (a partir de la octava semana) son las primeras fases del desarrollo de un nuevo ser humano y en el claustro materno no forman parte de la sustantividad ni de ningún órgano de la madre, aunque dependa de ésta para su propio desarrollo.

d) La naturaleza biológica del embrión y del feto humano es independiente del modo en que se haya originado, bien sea proveniente de una reproducción natural o producto de reproducción asistida.

e) Un aborto no es sólo la «interrupción voluntaria del embarazo» sino un acto simple y cruel de «interrupción de una vida humana».

f) Es preciso que la mujer a quien se proponga abortar adopte libremente su decisión, tras un conocimiento informado y preciso del procedimiento y las consecuencias.

g) El aborto es un drama con dos víctimas: una muere y la otra sobrevive y sufre a diario las consecuencias de una decisión dramática e irreparable. Quien aborta es siempre la madre y quien sufre las consecuencias también, aunque sea el resultado de una relación compartida y voluntaria.

h) Es por tanto preciso que las mujeres que decidan abortar conozcan las secuelas psicológicas de tal acto y en particular del cuadro psicopatológico conocido como el «Síndrome Postaborto» (cuadro depresivo, sentimiento de culpa, pesadillas recurrentes, alteraciones de conducta, pérdida de autoestima, etc.).

i) Dada la trascendencia del acto para el se reclama la intervención de personal médico es preciso respetar la libertad de objeción de conciencia en esta materia, puesto que no se puede obligar a nadie a actuar en contra de ella.

j) El aborto es además una tragedia para la sociedad. Una sociedad indiferente a la matanza de cerca de 120.000 bebés al año es una sociedad fracasada y enferma.

k) Lejos de suponer la conquista de un derecho para la mujer, una Ley del aborto sin limitaciones fijaría a la mujer como la única responsable de un acto violento contra la vida de su propio hijo.

l) El aborto es especialmente duro para una joven de 16-17 años, a quien se pretende privar de la presencia, del consejo y del apoyo de sus padres para tomar la decisión de seguir con el embarazo o abortar. Obligar a una joven a decidir sola a tan temprana edad es una irresponsabilidad y una forma clara de violencia contra la mujer.

En definitiva, consideramos que las conclusiones que el Grupo Socialista en el Congreso, por medio de la Subcomisión del aborto, ha trasladado al Gobierno para que se ponga en marcha una ley de plazos, agravan la situación actual y desoyen a una sociedad que, lejos de desear una nueva Ley para legitimar un acto violento para el no nacido y para su madre, reclama una regulación para detener los abusos y el fraude de Ley de los centros donde se practican los abortos».

3月24日

Fotos del estado de las obras de la nueva iglesia tomadas ahora mismo

Son fotos tomadas esta tarde, martes 24 de marzo, hace apenas unos minutos. Como soy un tanto calamidad para estas cosas, las he puesto como nuevo album. Que lo disfrutéis.

¿Vivimos en la amargura? (y 2). Amargura y depresión.

 

Después de la discusión de ayer, quisiera hacer alguna matización. Mi impresión es que se confundieron cosas que yo entiendo diferentes, como son depresión y amargura.

La depresión es una enfermedad de la mente, caracterizada por abatimiento, tristeza, incapacidad de cualquier esfuerzo… y que puede tener su origen en causas exógenas (una muerte cercana, ruptura sentimental, pérdida de trabajo, problemas económicos…) o endógenas, como puede ser por ejemplo un desequilibro de litio en nuestro propio cuerpo. La depresión es una enfermedad que afecta al estado mental, y que como toda enfermedad requiere atención médica. El mejor favor que podemos hacer a una persona con depresión es permanecer cerca y ayudarle a ir al medico, al psiquiatra, e incluso al psicólogo para que ayude a superar los posibles problemas que están en el origen de todo. Hay un interesantísimo libro del doctor Vallejo Nájera “Ante la depresión” y que me dio mucha luz para comprender a las personas con esta terrible enfermedad.

Para mí “amargura” es otra cosa. No es una enfermedad, es una actitud ante la vida. Que se caracteriza, ayer lo decía, por la crítica ácida ante todo, por rebuscar lo malo de cada cosa o persona, por la agresividad verbal en cualquier discusión. ¿Cuál es el origen? Pueden ser muchos. Tal vez la falta de aceptación de la propia vida, la frustración personal, la envidia ante otras vidas que consideramos más ricas y plenas, el resentimiento por lo que pudo haber sido y no fue.

La depresión necesita médico. La amargura, reflexión. Quizá incluso ayuda de un psicólogo que nos haga descubrir por qué estamos así, qué es lo que no aceptamos de nosotros mismos, de nuestra vida, de nuestras circunstancias, y nos ayude a aceptar la realidad y vivirla de forma positiva. Sí insisto en una cosa que ya ayer dije. Que esa forma de vivir hipercrítica, violenta, agresiva a quien más daño le hace es a uno mismo. Y que sería bueno el esfuerzo por salir de esa situación.

Acabo con un cuentecillo de esos que regalan una interesante moraleja:

Dame fuerza, Señor,
Para sobrellevar mis penas y mis alegrías
Para poder servirte con mi vida
Para no despreciar jamás al pobre
Para no doblar la rodilla ante el poderoso insolente
Para mantener mi espíritu
Por encima de las pequeñeces humanas
Y para someter mi fuerza y mis deseos
A la voluntad de tu amor
Dame serenidad para aceptar lo que no puedo cambiar.
Valor para cambiar lo que puede y debe ser cambiado
Y Sabiduría para distinguir lo uno de lo otro. Amén!

3月23日

¿Vivimos en la amargura?

Hay personas que mantienen una actitud siempre positiva ante personas y cosas. Capaces de encontrar el detalle bueno en medio de una aparente catástrofe. Capaces de encontrar el detalle más positivo en la persona más despegada. Recuerdo el día que invité a comer en casa a M. Qué desastre de comida. Una carne guisada que me quedó dura… en fin. Y recuerdo de natural sus palabras: qué patatitas más ricas. Es decir, siempre hay algo positivo que alabar y a lo que agarrarse para ayudar al otro. Son esas personas tan llenas de amor que han hecho suyas, parte de sí, las palabras de San Pablo: “el amor no es presumido ni se envanece; no es mal educado ni egoísta; no se irrita ni guarda rencor; no se alegra con la injusticia, sino que goza con la verdad. Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, soporta sin límites”. Benditas esas personas que han aprendido a amar sin límites.

Hay otras que son todo lo contrario. De esas que en una comida perfecta encuentran siempre el pero. Siempre dispuestas a descubrir ese detalle malo de las cosas o las personas. Igual que recuerdo a M., recuerdo a H. Siempre hablando mal de todo y de todos. Siempre criticando algo. Siempre ácida en sus apreciaciones. Al final acabas pensando cuánta amargura debería tener dentro para ser incapaz de reconocer nada bueno en los otros.

Y el caso es que esa amargura que lleva a criticar todo y descalificar todo, es un ácido que te corroe por dentro. Quita el buen humor, fomenta el orgullo, arranca la misericordia, y te hace vivir en un infierno aquí y ahora. Tu propio infierno.

Por eso sugiero algo. Me sugiero algo. El esfuerzo de descubrir en las personas y situaciones esos detalles de bondad que poseen sin lugar a dudas. El esfuerzo de suponer la buena voluntad en todos, aun en aquellos que vemos más diferentes a nosotros mismos.

Y si después del esfuerzo seguimos encontrando personas, gentes, situaciones carentes de cualquier cosa buena, entonces el problema somos nosotros. Una enfermedad grave nos corroe. Y es una enfermedad que acaba destrozando. Se llama amargura.

3月22日

Frases solemnes rellenas de nada (y 5): Por favor, no cambies nunca

 

NOTA PREVIA. Esta sección, comenzada hace algún tiempo, no deja de ser puro divertimento. Las frases que analizo muy posiblemente las hemos empleado todos alguna vez. Las tomamos de cualquier sitio y pasan a nuestro vocabulario de forma inconsciente. Y el caso es que, si se analizan, uno se da cuenta de que son puras "tontás", aunque suenen tan solemnes. Pues eso. Rellenas de nada. Buñuelos de viento. Y ahora sí, juguemos con la frase de hoy.

Jorge, eres estupendo. Por favor, no cambies nunca.

¿Tan mal me quieres?

No comprendo…

A ver, es facilito. ¿Tú crees que yo he llegado a la perfección? Hombre, pues no. ¿Y no quieres que siga avanzando hacia ser mejor en todo? Hombre, pues sí. Es que como me dices que no cambie… Si no cambio no evoluciono, no mejoro, no me acerco a lo mejor, no me das la posibilidad de ser nada menos que todo lo que Dios espera de mí.

Me parece que al final en esto, como en todo, hay que matizar cosas. Las personas somos gente en movimiento. Desde que nacemos hasta que morimos no somos seres inamovibles. Estables sólo las cosas, y no todas. Estables las piedras, los minerales. Los seres vivos evidentemente que evolucionamos. Para empezar en lo físico, ninguno somos ahora como hace veinte años, y ni falta que hace. Y pobre del que se empeñe en quedarse en los treinta. Ridículo. Ni en otras cosas. Dice el evangelio, por ejemplo, que Jesús crecía en sabiduría, edad y gracia ante Dios y ante los hombres. Es decir, la evolución es lo natural en todos y en aspectos fundamentales: crecer en sabiduría, que es mucho más que conocimientos, que es crecer en la correcta comprensión de las cosas y de la vida; en edad, que es inevitable, y si no, malo; y en gracia, que podríamos entender como avanzar en el conocimiento de Dios.

Y pobre del que no evolucione. Hay gente que parece que se ha parado en un pasado ideal. Unos en lo físico, y qué intervenciones se hacen para remediar lo inevitable. Otros en ideas y consideraciones. Otros en épocas históricas. ¿Alguien afirmará que el ideal de un ser humano es plantarse, como en las siete y media, y decir que desde ahora ya no evolucionará más? Creo que todos estaremos de acuerdo en seguir avanzando, y que hasta el momento de la muerte todo ha de ser crecer hacia dentro y hacia lo alto.

Por eso cuando alguien me dice “no cambies nunca” una de dos, o no sabe lo que dice, o muy mal me quiere. Porque claro, también afirmamos que lo importante es caminar. Y si al mismo tiempo hay que caminar y no cambiar, pues me lo expliquen. Si al mismo tiempo hay que avanzar y estarse quieto... eso se llama pura esquizofrenia. Y bastantes locos andamos todos sin necesidad de añadir ingredientes.

Cambia. Evoluciona. Convierte tu corazón a Dios. Busca a Dios sin descanso. Avanza en amor a los hermanos. Aprende a ser generoso. Da pasos hacia la vida plena que sólo encontrarás en Dios.

Jorge… no cambies nunca… por favor. Ni por favor ni leches. ¿Tan mal me quieres?

3月21日

Hoy me apetecen unas risas. Nunca discutas con los niños de ahora...

CONSEJO: NO DISCUTAS CON LOS NIÑOS DE AHORA....
1.- Una niña le estaba hablando de las ballenas a su maestra. La profesora dijo que era físicamente imposible que una ballena se tragara a un ser humano porque aunque era un mamífero muy grande su garganta era muy pequeña.
La niña afirmó que Jonás había sido tragado por una ballena.
Irritada, la profesora le repitió que una ballena no podía tragarse a ningún humano; físicamente era imposible. La niña dijo:
- Cuando llegue al cielo le voy a preguntar a Jonás.
La maestra le preguntó:
- ¿Y qué pasa si Jonás se fue al infierno?
La niña le contestó:
- Entonces le pregunta usted.
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2.- Una maestra de preescolar estaba observando a los niños de su clase mientras dibujaban. Ocasionalmente se paseaba por el salón para ver los trabajos de cada niño. Llegó donde había una niña que trabajaba diligentemente, y le preguntó qué estaba dibujando.
La niña replicó:
- Estoy dibujando a Dios.
La maestra se detuvo y dijo:
- Pero nadie sabe cómo es Dios.
Sin pestañear, y sin levantar la vista de su dibujo, la niña contestó:
- Lo sabrán dentro de un minuto.
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3.- Una profesora de catecismo estaba discutiendo los Diez Mandamientos con sus pupilos de 5 y 6 años. Después de explicar el mandamiento de 'Honrar a tu padre y a tu madre', les preguntó:
- ¿Hay algún mandamiento que nos enseñe cómo tratar a nuestros hermanos y hermanas?
Un muchachito (el mayor de su familia) contestó:
- No matarás.
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4.- Una honesta niña de siete años admitió calmadamente a sus papás que Luis Miguel la había besado después de la clase.
- ¿Cómo sucedió eso? - Preguntó asombrada su mamá.
- No fue fácil -admitió la pequeña señorita-, pero tres niñas me ayudaron agarrarlo.
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5.- Un día una niña estaba sentada observando a su mamá lavar los platos en la cocina. De repente, notó que su mamá tenía varios cabellos blancos que sobresalían entre su cabellera oscura. Miró a su mamá y le preguntó inquisitivamente:
- ¿Por qué tienes algunos cabellos blancos, mamá?
Su madre le contestó:
- Bueno, cada vez que te portas mal y me haces llorar o me pones triste,uno de mis cabellos se vuelve blanco.
La niña asimiló esta revelación por un rato y luego dijo:
- Mami, ¿por qué TODOS los cabellos de mi abuelita están blancos?
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6.- Un niño de tres años fue con su papá a ver una camada de gatitos recién nacidos. De regreso a casa, le informó apresuradamente a su mamá que había dos gatitos y dos gatitas.
- ¿Cómo supiste eso? -Le preguntó su mamá.
- Papá los levantó y miró por debajo -replicó el niño-. Creo que allí tienen la etiqueta.
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7.- Todos los niños habían salido en la fotografía y la maestra estaba tratando de persuadirlos a cada uno de comprar una copia de la fotografía del grupo.
- Imaginaros qué bonito será cuando ya seáis todos mayores y digáis:
'Allí está Catalina, es abogada', o también 'Ese es Miguel, ahora es doctor'.
Sonó una vocecita desde atrás del salón:
- Y allí está la maestra. Ya se murió.


3月20日

No ser, no querer ser, pisotear el yo. Las cosas de Sor Ángela de la Cruz

 

Seguro que muchos de vosotros, sobre todo si vivís en el sur de España, y no digamos en Sevilla, teneís admiración y cariño por Sor Ángela de la Cruz. Sevillana, enamorada de Dios y de los pobres. Hoy, sus hijas, las Hermanas de la Cruz, siguen con la labor marcada por la madre. De dos en dos, por Sevilla, por donde la providencia quiso, con unos hábitos toscos a más no poder y unas alpargatas por calzado. Su misión: atender a los pobres. Sus casas pura pobreza, que sólo se rompe en la capilla, porque no van a negar nada a su Señor. Austeridad total. Queridas como nadie. En los días de nuestra guerra civil eran los mismos milicianos quienes acompañaban a las hermanas para que nadie se atreviera a tocarlas. Es más, contaban que en el puente de Triana se paraba la guerra sólo para que ellas pasaran. La gente sabe dónde está el amor de verdad.

He sido párroco en Madrid de la parroquia que lleva su nombre. Otra parroquia que hube de empezar desde la nada, desde el barracón, como ahora. Y pedí a las hermanas un cuadro de Sor Ángela. Y me lo llevaron. Y recuerdo cómo me sorprendió el lema de esa santaza: "no ser, no querer ser, pisotear el yo". Hubo incluso gente que me llegó a decir que porque no lo tapaba, que parecía una llamada a la anulación de la personalidad. Lo entiendo.

Pregunté a las religiosas. Fui a su casa y allí, en una sala de visitas, sin más muebles que unas sillas de enea, me lo contaron con naturalidad. Y me decían que es que lo que nos puede y nos mata, y nos impide vivir el evangelio y hacer la voluntad de Dios, lo que más, es el orgullo. Me decían con su gracia y su claridad: mire, padre, ¿usted se piensa que si cada una pensara en sí misma y se preocupara sólo de sus cosas podríamos estar aquí y al servicio de los pobres? Lo que mata al ser humano es el orgullo que le lleva a sentirse el rey de la creación, a creerse en posesión de la verdad, a poner pegas a todo porque piensa que sólo él tiene la razón de las cosas. Aquí, me decían, hay que olvidarse de todo, del yo, y abrirse a Dios, a la iglesia, a los pobres. Después de eso, todo sale con normalidad: la oración, la atención a los pobres, la obediencia.. todo. Pero para eso necesitamos mucha humildad. Tanto que la madre lo puso como lema.

Y tienen mucha razón. Desde el paraíso, la soberbia nos pudo. Y el día en que el hombre decidió que para juzgar lo bueno y lo malo no necesitaba a Dios ni a nadie, que ya lo sabía él -¿o acaso la historia del árbol de la ciencia del bien y del mal es otra?- todo se fue al garete. Hoy nos sigue pasando. Nadie tiene que enseñarnos nada. Tenemos línea directa con el Altísimo, tanto que mientras decimos que la infalibilidad del papa es una bobada, nos convertimos nosotros mismos en infalibles. Sabemos qué debemos leer, qué creer, qué vivir, cómo comportarnos, la bondad y la maldad de cada cosa... Y el que no piense como yo o está equivocado o es una mala persona, por ser discreto. Normal. Si yo soy la única medida, discrepar de mí es estar en el error.
Y entonces vuelvo a colocar las palabras de Sor Ángela: no ser, no querer ser, pisotear el yo. Y descubres cuánta razón y cuanta vida profunda de fe cristiana encierran. Y comprendes que o te bajas de la burra o estás perdiendo el tiempo.

Y cuando tienes dudas de lo que estás entendiendo, miras a las Hermanas de la Cruz, sonrientes bajo sus hábitos pardos, y preguntas... pero hermanas.... y entonces eso de la autonomía personal, y la conciencia de cada uno, y la libertad personal... ¿dónde queda?

Eso para ustedes que han estudiado mucho. Nosotras, ya sabe, somos muy simples. Olvidarnos de nosotras mismas, rezar, obedecer y atender a los pobres. ¿Y con esta vida de renuncia total al yo, con ese pisotear el yo, ustedes tienen vocaciones en este tiempo de exaltación de la libertad personal y de canonización del propio ego? Pues gracias a Dios bastantes. Ya sabe, padre. Misterios de Dios.

Pues sí. Debe ser eso.

3月19日

Un mensaje de Rocío… sor Rocío

Vaya sorpresón encontrármelo esta mañana. Ayer algún comentarista me decía que sería bonito conocer su testimonio. Pues antes de pedírselo, nos lo deja como comentario.

Simplemente lo copio así, como ella lo regala:

Soy Rocío. Muchísimas gracias Jorge por tu entrada, de veras no soy digna de ello pues no hay mérito alguno por mi parte, todo es de Dios. Únicamente debemos dejar caer un SI, como María, y Jesús lo hace todo. Él sacia nuestra sed y nos colma de VIDA, ólo quiere hacernos inmensament felices. Y ¿por qué a mí? es la pregunta que brota de mí en estos últimos momentos. ¿ Por qué hacerme tan plenamente feliz a mí, si no soy nada?¿ Por qué a mí y no a la de al lado? No me siento " a la altura " de las circunstancias, no me merezco que El Poderoso se haya fijado en mí, ES QUE ES TAN FUERTE!!!!!!!!!!! No tengo palabras...
Muchas gracias de nuevo Jorge. Siempre estaremops unidos en la oración y abrazado a Cristo, AMOR nuestro, nos encontramos. Espero verte pronto por allí. Un beso +Rocío+

No he cambiado nada, ni siquiera los errores de escribir a la carrera. Es su vida.

Por cierto, quien quiera conocer a Rocío, que entre en su space y mire. Anda que no es guapa… http://cid-4a9b9c314170f179.profile.live.com/

Soy más bobo… si os cuento que esta mañana al leerlo se me han ido las lágrimas… Pero es que hay tanta frescura, tanta ilusión, tanta vida, tanto gozo… que es un regalo de Dios. Muchas veces el cristianismo no atrae porque lo vivimos desde la tristeza, el rencor, el desaliento, la negatividad. Y claro, a eso no se apunta nadie.

Me verás pronto, Rocío. Ya te digo yo que sí. Estoy deseando darte un abrazo y rezar juntos.

3月18日

Ay mi Rocío, enamorada hasta las cachas

 

Siempre será la niña que conocí con siete años. Pero está a punto de cumplir veinte. Y veinte años en primavera tienen que gritar te quiero si están vivos. Normal. Hasta las cachas. Con unos ojos que contienen más estrellas que mil firmamentos. Con un corazón que no sabe cuántas taquicardias lleva superadas. Con lágrimas porque sí. Con un dormir sin dormir. Son veinte años. Y si a esta edad, y en primavera, el corazón no se rompe… es que tenemos por corazón una heladería.

Me lo acaba de contar su padre. Está enamorada. Pero no sabes hasta qué punto. ¿Y quién es él, a qué dedica el tiempo libre? Es Cristo. Ingresa este sábado en un convento de clausura. Jamás la hemos visto tan feliz.

No. No es una niña que no conozca lo que es la vida. Mucho aprendió con esa leucemia que durante años, de cría, le hizo conocer el dolor, la fragilidad, la lucha, la sombra de la muerte. Y en el cole y la universidad. Y en su panda de amigos. Y con esos chavales con los que sé que estuvo tonteando. Una niña normal. Y se ha enamorado. De Cristo. Sabe de la vida lo fundamental. Que es para darla del todo y para algo que merezca la pena, que no es para ir con experimentos tontos que pueden al final dejarte en la nada. Y se ha liado la manta ¿la toca? a la cabeza y monja. Y ahí queda eso.

Monja. Contemplativa. Cambia sus noches de marcha por un levantarse en medio de las tinieblas para cantar al Señor. Sus planes por los de Dios. Y la universidad por el trabajo escondido, manual muchas veces. Y sus padres y hermano por muchas hermanas que como ella también hasta las cachas. Y sus vestidos de siempre, y esos pantalones que la volvían loca, por un hábito simple y una toca. Y está loca y a mí me tiene emocionado.

De clausura. Clarisa en Lerma. ¿Qué tendrán esas monjas que ya son ciento cincuenta hermanas? ¿Qué don les habrá regalado Dios para que más de la mitad tengan menos de treinta y cinco? Ejecutivas, profesionales, mujeres de brillantes carreras… que hoy son solo una hermana más. Eso sí, enamoradas. Y tantas tantas que hasta están acabando otro convento porque ya ni caben.

Envidio sanamente a estas monjas. Cuando todos sabemos de seminarios medio vacíos y conventos envejecidos en años, discursos e ilusiones, un hervidero de hermanas, felices como ángeles, alegres como cohetes, enamoradas, con hábito y toca, que han cambiado tantas cosas que realmente sabemos valen poco, por un mirar a Jesús y María y regalar generosamente la vida.

Rocío, mi niña de la parroquia. Gracias por acordarte en este día de tu antiguo párroco. Eso significa que algo te hice llegar desde Dios. Muchos no te entenderán. La vida hoy sabes que es competencia y productividad, ganancia. Y queréis ser pobres. Es exaltación del yo. Y tenéis voto de obediencia. Es puro hedonismo y placer. Y viva la castidad. Estáis locas, gracias a Dios. Y sabéis de Dios, de silencios con el amado, de oración por el mundo, de entrega simplemente porque sí. De la alegría que sólo nace de un corazón plenamente en paz. Hoy, emocionado, me faltan palabras. Te dejo la de dos grandes creyentes. Primero de Juan Pablo II: “No tengas nunca miedo a Cristo”, porque en definitiva “sólo Dios basta” –Teresa de Jesús, una colega tuya-.

Con todo cariño, de parte de tu antiguo párroco, un beso, Rocío… Sor Rocío.

PD. Reza por mí, por favor

3月16日

Un cura muy cura

María, mi sacristana en uno de los pueblos en los que estuve años de cura, es una mujer que da la vida por su iglesia y por sus curas. Por todos. Y cuando alguien nos ha criticado ella se pone malita. Y nos ha defendido siempre. Y calla para no disgustarnos. Aunque alguna vez no puede más y lo suelta.

Una tarde, al llegar a misa, la encontré rara. Y con los ojitos húmedos. ¿Qué ocurre, María? Pues que ya sabes cómo es la gente, siempre sacando punta de todo. Vamos, que me están dando leña. Sí… la gente no calla. ¿Y qué es ahora lo que he hecho mal según ellos? Pues en realidad nada, pero es que dicen que eres un cura muy cura… ¡Anda leche! ¿Pues qué querían?

Saco esta anécdota a colación porque también en los spaces algunos amigos de confianza me dicen que últimamente estoy como “muy cura”. Puede ser. Lo que no sé es si eso es ir a mejor o a peor. Porque un servidor se presenta como cura. Y ha dejado siempre muy clarito que es cura párroco. Y que prometió obediencia a su obispo. Y que está aquí como cura. Y lo digo. Porque curas en los spaces haberlos haylos, pero muchos de forma oculta o semi-oculta. Como si ser sacerdote fuera una deshonra, una lacra que hay que ocultar, como si amar a la iglesia a la que sirven fuera un desdoro.

También me dicen que hablo de cosas de la iglesia. Si es que es lo normal. Si es que me sale de dentro. Si es que es mi vida y soy muy feliz. Y me sale. Y me encanta explicar cómo entendemos en mi iglesia las cosas. Otros las explicáis desde vuestras creencias y experiencias. Yo desde las mías. Así enriquecemos esto. Cada uno desde su visión de las cosas. Pues bendito sea Dios.

Yo sé que mucha gente preferiría un cura ligth. Que no hablara de su profundo amor por Cristo y por la Iglesia. Que dijera que la moral cristiana está equivocada. Que además hablara mal del papa y los obispos. Un cura de esos de Cristo buenísimo pero la iglesia mal, siempre mal. No lo soy. No puedo serlo. He dicho muchas veces que mi iglesia tiene que ser más evangélica. Y yo también. Pero en el space, si soy sacerdote, y así me presento, es para contaros mi amor, insisto por Cristo y por mi iglesia, aunque sé que son cosas que no se entienden mucho. Sin dejar de reconocer fallos, pero aunque no lo entendáis la iglesia para mí es todo, en ella he encontrado todo, y por ella doy todo.

Y hablo de cosas que vosotros mismos me pedís. Porque hay gente que quiere saber cómo entiende la iglesia las cosas. Y yo lo cuento. Es verdad que también me decís que esa forma mía de presentar las cosas puede hacer que algunos dejen el blog. Pero es que no hay forma que atraiga a todos. Y al final me importa más ser fiel a lo que entiendo que debo ser que el número de lectores y comentaristas, que no son muchos, tampoco escasos, y que me demostráis vuestro afecto y el interés por lo que escribo.

El título del blog no fue una improvisación. Donde voy, cuando tengo que presentarme, siempre digo que soy Jorge, cura. No sé distinguir. Y cuando llamo por teléfono para identificarme digo siempre: “Hola, soy Jorge, el cura”. Y que si en este momento me olvidara de lo que soy os estaría engañando.

Jorge, al principio eras como menos cura. Pues entonces era menos yo. Menos mal que lo he ido arreglando. Jorge… que así la gente te seguirá menos. Pues las estadísticas de visitas no sólo no bajan sino que suben. Y los comentarios cada vez son más extensos, pensados y enriquecedores. Y los correos y mensajes privados me abruman por su número y contenido. Por cierto, gente que me dice que no se atreve a decir cosas en público…

Mi space es para todos. Si no lo quisiera lo hubiera hecho privado. Ahí está. No soy nada especial. Apenas un cura. Fui cura de barrio, harto de llenarme los pies de barro, de tomar café de puchero con mis gitanos y de celebrar cada mes un par de funerales por chavales asesinados por la droga y el SIDA. Sé lo que es andar por las comisarías y por la DGS sacando críos a la calle. Cura de barrio que además tuvo que construir una comunidad cristiana y levantar el centro parroquial. La obediencia me llevó después, gozosamente, a ser cura de pueblo. A bautizar y a enterrar, a sacar la Virgen en procesión. Cura de romería y fiesta patronal, de ermita y tarde de toros, de iglesia antigua y proyectos nuevos. Hoy toca, así me lo pidieron, levantar otra comunidad y otro centro parroquial –y van tres- en un barrio distinto. Es igual, para obedecer estamos.

He sido seminarista con huelga y todo por buscar una formación más auténtica. Y cura joven con las normas por montera. Todas las posibilidades de celebrar y rezar, desde lo más clásico a lo más innovador, han sido mías. Sé de despachos de Caritas y de misas de altos rangos. Y hoy, a punto de mis treinta años de cura he descubierto que no tengo más deseo que olvidarme de mis cosas y ponerme al servicio de mi obispo y de mi gente. Y he descubierto que lo que me está haciendo grande es el aprendizaje de la obediencia. Sí. Intentar proclamar con mi vida que aquí está Jorge, el cura, para lo que gusten mandar.

Pero Jorge… eso es anularte. ¡Qué va! Es la mayor libertad. ¿Nunca habéis escuchado eso de hacerse esclavos unos de otros por amor? Es la mayor contradicción. Me quiero sentir libre para obedecer. Hoy es mi descubrimiento. Obedecer.

¿Y lo de ser cura tan cura? Se me ha debido colar en los genes. Pero tranquilos, los curas no muerden. Y si en ocasiones me sentís demasiado vehemente entendedlo. Cuando uno ama, habla de su amada con pasión. Y yo, a mi iglesia, la amo.

3月15日

Frases solemnes rellenas de nada (y 4): Yo tengo la conciencia tranquila

A ver una pregunta facilita. Cuando a un político acusado presuntamente de corrupción, o de cohecho, o vaya usted a saber de qué… le preguntan si tiene algo que decir y proclama solemnemente que él tiene la conciencia tranquila… ¿ustedes que piensan? ¿Qué ya está el tema resuelto?

Vamos a suponer que aquí todo el mundo obra en conciencia. ¿Eso basta? Porque yo creo que los terroristas matan en conciencia, los corruptos se llevan los euros en conciencia, los narcos distribuyen drogas en conciencia y los maltratadores sacuden mandobles a sus parejas en conciencia. Vamos, que para un servidor que le digan que tienen la conciencia tranquila le trae al fresco. Quizá en su interior sea así. Pero no justifica nada de lo que se hace.

La conciencia es lo más sagrado del hombre. Ahí no entra nadie, ni la misma iglesia. Pero la conciencia no se puede dejar a lo que surja. Y demasiada gente lo hace. Se hace una conciencia vaya usted a saber cómo y con qué medios, la forma o la deforma a su conveniencia, y a partir de ahí yo es que actúo siempre en conciencia. Si, como los terroristas, que será en conciencia, pero los muertos son los muertos.

Lo primero primerísimo es formar la conciencia rectamente. Y cada cuál sabrá cómo lo hace. Y cada uno se arriesga a equivocarse, que evidentemente es asunto de cada individuo. Yo sí que quería aportar lo que se entiende en la iglesia por conciencia y las sugerencias que se dan para formarla correctamente. Es como lo entiende la iglesia. Lo interesante es que haya otras aportaciones de cómo formar rectamente la conciencia. Será sugestivo conocerlo.

Del compendio del catecismo de la iglesia.

LA CONCIENCIA MORAL

372. ¿Qué es la conciencia moral?

La conciencia moral, presente en lo íntimo de la persona, es un juicio de la razón, que en el momento oportuno, impulsa al hombre a hacer el bien y a evitar el mal. Gracias a ella, la persona humana percibe la cualidad moral de un acto a realizar o ya realizado, permitiéndole asumir la responsabilidad del mismo. Cuando escucha la conciencia moral, el hombre prudente puede sentir la voz de Dios que le habla.

373. ¿Qué supone la dignidad de la persona en relación con la conciencia moral?

La dignidad de la persona humana supone la rectitud de la conciencia moral, es decir que ésta se halle de acuerdo con lo que es justo y bueno según la razón y la ley de Dios. A causa de la misma dignidad personal, el hombre no debe ser forzado a obrar contra su conciencia, ni se le debe impedir obrar de acuerdo con ella, sobre todo en el campo religioso, dentro de los límites del bien común.

374. ¿Cómo se forma la conciencia moral para que sea recta y veraz?

La conciencia recta y veraz se forma con la educación, con la asimilación de la Palabra de Dios y las enseñanzas de la Iglesia. Se ve asistida por los dones del Espíritu Santo y ayudada con los consejos de personas prudentes. Además, favorecen mucho la formación moral tanto la oración como el examen de conciencia.

375. ¿Qué normas debe seguir siempre la conciencia?

Tres son las normas más generales que debe seguir siempre la conciencia:

1) Nunca está permitido hacer el mal para obtener un bien.

2) La llamada Regla de oro: «Todo cuanto queráis que os hagan los hombres, hacédselo también vosotros a ellos» (Mt 7, 12).

3) La caridad supone siempre el respeto del prójimo y de su conciencia, aunque esto no significa aceptar como bueno lo que objetivamente es malo.

376. ¿Puede la conciencia moral emitir juicios erróneos?

La persona debe obedecer siempre al juicio cierto de la propia conciencia, la cual, sin embargo, puede también emitir juicios erróneos, por causas no siempre exentas de culpabilidad personal. Con todo, no es imputable a la persona el mal cometido por ignorancia involuntaria, aunque siga siendo objetivamente un mal. Es necesario, por tanto, esforzarse para corregir la conciencia moral de sus errores.

3月14日

Más respeto a los pobres, por favor. O tonterías las justas

La demagogia no tiene límites. El sentido común, bastante menos. Leo hoy en “Religión Digital” el último invento para acabar con la pobreza nada menos que de toda África. ¿Recordamos algunos datos? Novecientos millones de habitantes. Trescientos millones de ellos tan pobres que viven con menos de un dólar diario. Un 43 % de la población sin acceso al agua potable. ¿Hace falta seguir o nos hacemos una idea?

¿Qué hacer? Pues resulta que un grupito de gente de buena voluntad, que a todos se supone aunque en ocasiones a uno le cueste, ha decidido que hay que iniciar una campaña con el título “Cambio tesoros del Vaticano por comida para África”. ¿Por qué? ¿Por qué es lo mejor para los pobres? No. Porque la iglesia no es consecuente con lo que predica. Y ya. Es decir, que no es una campaña a favor de, sino en contra de. Penoso.

Cualquier economista medio serio sabe que la pobreza del mundo, la justicia para todos, es un tema complejo. Sabe que se necesita revisar el orden económico actual colocando unas correcciones que impidan que la gente se enriquezca como sea a costa de lo que sea. Y saben que sin democracias auténticas en las naciones, sin vencer esas situaciones de guerra enquistada, sin garantizar unos dirigentes que todos sabemos que viven en mayor derroche y unos continuos despropósitos, todo se hace imposible. Hacen falta mayores inversiones en el tercer mundo y posiblemente comenzar a industrializar otros países –por cierto, si las fábricas se van a África es fácil que aumente el paro aquí y no sé si estamos dispuestos a aceptarlo-. Tampoco sé si sería posible que para garantizar unos ingresos justos a los africanos el café nos saliera más caro y los ordenatas por un pico (a lo mejor habría que saber de dónde sale el famoso coltan y a qué precio). Acabar con la pobreza de África y de todo el tercer mundo supone garantizar una ONU realmente operativa que pueda tomar decisiones respetadas por todos. Se han hecho no sé cuantos foros internacionales para buscar soluciones.

Pero por lo visto nadie entiende el problema. Ni el FMI, ni el Banco Mundial, ni la ONU ni la Unión Europea. La solución para la pobreza de África es algo tan simple como vender los tesoros del Vaticano y repartir el dinero. Claro que no se nos dice a quién vender los tesoros, ni cómo repartir el dinero, o cómo garantizar que su uso sea de verdad algo que repercuta en los pobres y no como pan para hoy y hambre para mañana, sino como pan para siempre. ¿A alguien le parece que esto es serio?

Es decir, que yo no soy partidario de la limosna puntual –porque los bienes se venden y ya no hay más- sino de la justicia. De ese orden económico y político mundial que garantice el desarrollo de todos los pueblos. Más aún. Y en este momento soy partidario ante la pobreza del mundo de crear recursos y gestionarlos y por supuesto de hacer gestos especiales de solidaridad ante los pobres. Pero no quiero que la iglesia sea la única institución. De hecho cada nación tiene bienes de los que desprenderse a favor de los pobres. Y cada religión. Y cada persona. Por eso sugiero que mientras se llega a ese estado general de justicia de forma que no haya pobres en nuestro mundo, nos planteemos todos empezar a dar limosna privándonos incluso de cosas convenientes pero desde luego para nada imprescindibles. Por ejemplo, que cada particular ofrezca su 0,7 % para los pobres. Sólo eso. Que cada nación sea capaz de vender sus tesoros artísticos si falta hiciera. Por ejemplo ¿se puede tener colgado en El Prado las Meninas de Velázquez, o la Gioconda en el Louvre o la Piedad en el Vaticano cuando hay tanto hambriento? ¿Es tolerable una mezquita con cúpula de oro de 18 k. ante los niños africanos? ¿No podría venderse algún templo budista para el mismo fin? Porque supongo que no van a decirme que budistas o musulmanes no son solidarios…

Pero Jorge… entiende que la iglesia no es consecuente con lo que predica. Coño, claro. Ni los políticos, ni los imanes musulmanes, ni los monjes budistas, ni los anarquistas, ni los nazis, ni tú ni yo… Yo consecuente al cien por cien creo que una vez hubo un señor en Indianápolis y por cierto ya fallecido. Pues vaya invento. Ahora, si hay que tirarse inconsecuencias a la cabeza mal vamos a terminar todos.

Hay que ser más serios con las cosas. Y especialmente cuando los pobres están por medio. No caigamos en demagogia barata.

Por cierto, ante la pobreza en África, atiendan estos datos de la iglesia católica:

848 hospitales; 4.736 dispensarios; 354 leproserías; 625 hogares para ancianos y minusválidos; 776 orfanatos; 1.930 jardines de infancia. Y sin poner a la venta la Capilla Sixtina.

3月13日

Niña, esposa, amante, madre… para volver a ser niña

Casi todas las tardes viene a misa C. Algunos días con la chiquitina que, por cierto, se porta estupendamente, y de vez en cuando en mitad de la misa se viene al altar a verme. Nueve hijos en la familia. Y una sonrisa permanente. Me habla C. de la crisis, de sus hijos… Y me dice que comen, que al final Dios no va a permitir que pasen necesidad.

Acaba de publicar un libro de poesía. Un libro medio casero donde ha dejado plasmado su interior. Su vida. Su fe. Su mujer y sus hijos. Su amor por la iglesia. Reconozco que lo empecé casi por obligación. Y que ha terminado emocionándome. Hoy me apetecía compartir con vosotros unos versos. Amor de esposos, amor a los hijos, amor de Dios. Para mí toda una declaración de lo que es una familia cristiana.

Has pasado, mujer, de niña a esposa 

y de esposa a amante  

y de amante a madre 

para volver a ser niña como antes 

al disfrutar de tus hijos y al amarlos 

amarme mirándoles en ellos en mis ojos 

y viendo en sus caras el ver de tus anhelos.

Has pasado, repito, niña hermosa 

de mujer a madre

y de madre a amante

una y otra vez, y así hasta dar las nueve… 

Que son los hijos que nos dio el amarnos

cada día más caras, cada día más besos.

Hoy he aprendido a mirarte en ellos,

disfrutando así al verles y amarles

contemplando entonces las obras en ciernes

(que empezaron siendo mi amor en tu cuerpo);

pues estos los hijos son fruto donado,

regalos divinos, regalos eternos… y tuyos y míos

si vamos al cabo al Cielo con ellos.

Dejadme que acabe con una imagen de C. que tengo muy grabada. El Santísimo sobre el altar. Y él de rodillas, rezando, mientras la chiquitaja, sentada en el banco, simplemente va balanceando sus pies.

Sólo pido a Dios que el regalo de una fe, una generosidad el regalo de vivir así la pareja, el amor, la gratuidad… os lo conceda a todos. Y que a los que somos solteros nos de familias con las que alegrarnos por su vida y su fe, con las que compartir tan bellos momentos, con las que vivir siempre en cristiano, en amor, en generosidad, que, en definitiva, viene a ser parecido.

3月12日

Sois un lujo. Y me tenéis anonadado

Llevo un par de días difíciles. Bastante difíciles. No voy a decir las razones porque hay cosas de la vida de uno que deben quedar fuera del mundo de los spaces. Simplemente que recéis por mis intenciones. Nada más.

Esta mañana –por cierto ¿habéis visto la hora en que he colgado el último post?- he dejado algo que llevaba escrito días y días. A veces, si se me ocurre algo, lo escribo, lo guardo y lo cuelgo cuando me es posible o en caso de que no haya tenido tiempo de preparar nada.

He visto los comentarios hace un rato. Y me he quedado realmente sorprendido. No porque sean muchos, ya que a esta hora van sólo nueve, que no está nada mal, por cierto, sino por su longitud y contenido. Vamos, que os lo curráis. Nueve comentarios. 110 líneas. Es decir, una media de 12 líneas por comentario. Pues no está nada mal, teniendo en cuenta que un servidor suele ser más breve. 12 líneas por comentario significa que no se deja algo por dejar, que yo mismo alguna vez lo hago, sino que cada tema se acoge con interés y se van dejando reflexiones enriquecedoras. No entro en otras cosas como correos y mensajes privados porque son eso: privados.

Pues quería, necesitaba, daros las gracias otra vez. Primero a todos los lectores, que sois muchos, o mejor muchísimos, me consta, aunque la mayoría no digáis nada. Después a todos los que enriquecéis cada entrada con vuestras particulares visiones de las cosas. Eso es lo grande, que cada uno, desde su libertad, se exprese o deje de expresarse según le parezca y como le parezca.

Simplemente, a todos, gracias. Y una súplica. El que mucho habla mucho yerra. El que mucho escribe pues también. Perdonadme si en algún momento mis palabras, a veces irónicas, a veces no pensadas, a alguien no le hicieron bien. Desde ahora le presento mis respetos y mis disculpas.

Y lo dicho, ¡que sois unos fenómenos!