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    December 31

    Hay otra iglesia

    Hoy todo es prensa. Miles, decenas de miles, cientos de miles, millones. Hoy todo es Colón. Lo que no es Colón no cuenta. Cuentan los que están, no cuentan otras realidades. Yo quisiera contar algo de los que no estuvieron en Colón.

    A Colón no pudo venir Alberto, que me sucedió en mis pueblos. Cura rural. Porque ayer celebró como cada fin de semana cinco o seis misas. Y está solo como cura. Como Juanjo, como Angel. Curas de pueblo. Benditos pueblos que tenéis esos curas.

    Y tampoco fue un servidor. Porque lleva todas las navidades solo en la parroquia. Y cada fin de semana celebro no menos de cuatro misas. Y no fui entre otras cosas porque en mi parroquia hay mucha gente que no puede ir a Colón: mayores, enfermos, impedidos, familias con problemas, o gente que huye de las multitudes. Esos, los que no pueden manifestarse, los que creen en la sencillez de cada día, son los que vienen a la parroquia, que tiene la virtud de ser la casa en la que caben absolutamente todos, donde no se rechaza a nadie, donde todos comparten la misma eucaristía, donde se celebra para todos, sin capillismos, sin grupitos, sin movidas. Y tienen derecho a ser atendidos y queridos. A mí me vienen a misa, a colaborar, a dar catequesis, a trabajar en los consejos, gente perteneciente al camino neocatecumenal, al Opus, y a comunidades más "progres". Y nunca hemos tenido problemas para entendernos. Todo lo contrario. Me siento orgulloso de nuestro espíritu de familia.

    No. Ayer no fui. Al acabar las misas de la mañana me fui a comer con una familia, que por cierto tampoco estuvo en Colón. Matrimonio, las dos abuelas, una hija con su marido, dos sobrinillos y el párroco. Creyentes, practicantes, todo lo que se les pida. Y después de comer llevé la comunión a Pilar, que tienes unos 89 años llenos de esperanza y achaques. Misa de 19 h. y visita a Raquel, con una enfermedad degenerativa que apenas le deja ya moverse, pero que tiene una sonrisa preciosa. Lo mejor del día ver a Raquel y a su esposo de la mano mientras ella recibía la comunión. Por cierto, en su casa saludé a sus hijas y al abuelo. Y hasta aparecieron algunos de los tíos. Familia que se quiere y se apoya en estas circunstancias especiales. Por cierto, tampoco estuvieron en Colón.

    Madrid tiene más de seiscientas parroquias. Y la gran noticia es que en ellas cada día y cada semana se celebra la misa, se atiende a los niños, hay curas al pie del cañón, se lleva la comunión a los enfermos y se acoge a los pobres. Jamás saldremos en la prensa. Pero así, en parroquia, lleva la iglesia siglos atendiendo a los fieles y anunciando el evangelio. Y el resultado no es malo.

    Ayer en Colón no estábamos. Tampoco importaba mucho. Para las cosas especiales no contamos. Nosotros no salimos a la calle con pancartas ni tenemos costumbre de grandes concentraciones. Lo nuestro es la misa de diario, los niños, esas viejecitas de siempre, la confesión y la comunión, caritas y despacho, papeles y bautizos, chavales y vida ascendente. Nuestra costumbre es abrir la puerta cada domingo para celebrar con la gente del barrio el día del Señor. Ayer es lo que hicimos. No acudimos a  Colón

    Y creemos en la familia.

    December 28

    Las parroquias, ninguneadas

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    Soy hombre de parroquia. Desde niño. Para vivir la fe no ha sido necesario nada más. En la parroquia he recibido la catequesis, me he confesado y he ido a misa. En la parroquia descubrí mi vocación y en la parroquia sigo encontrando la forma más estable, global y natural de vivir la fe.

    Por eso me duele cada vez que veo a las parroquias ninguneadas o relegadas a favor de otras realidades eclesiales. Lo que ha sido siempre clave en la vida del católico en todo lugar, en todo momento, hoy es un lugar donde prestar servicios: misas, despacho, catequesis de infancia, bodas y entierros. Pero con la sensación de que quien lleva el peso de la vida eclesial son las nuevas realidades eclesiales.

    En dos días la gran concentración por la familia. Ya he dicho que me enteré por un e-mail. Sé que algunos matrimonios, básicamente pertenecientes a esos nuevos movimientos, han estado en las parroquias madrileñas animando a la gente a acudir. A la mía no han venido. Lo entiendo. Un prefabricado y poca gente. No merecía la pena. Pero es igual. Para hablar a mi gente de lo que es la familia basta un simple párroco.

    Ayer he tenido acceso al programa del domingo. Mirando en internet. A mí nadie me ha dicho nada.

    Es decir, convoco y animo a algo de lo que todo lo que conozco es a través de internet y en lo que me siento desplazado como párroco. Y lo he hecho. Animo y tengo puestos carteles hasta en la calle.

    La primera parte concluye con la conexión con Roma para ver al Papa y escuchar su mensaje. Inmediatamente después los líderes de movimientos eclesiales hacen su intervención: Andrea Ricardi (Comunidad de San Egidio); Julián Carrón (Comunión y Liberación); Kiko Argüello (Camino Neocatecumenal); Chiara Lubich (envía mensaje escrito); Manuel Cariacedo (Renovación Carismática) y Acción Católica (presidente diocesano).

    Anda, ni un párroco, ni nadie en nombre de la parroquia. Sólo los líderes de movimientos. Vamos, que no pintamos nada.

    Y ya estrictamente en la Liturgia de la Palabra:

    Primera lectura: Primera carta de Juan 2, 12-17. Va precedida por una monición del Presidente de CONCAPA.
    Salmo: Como Brotes de Olivo (L. Deiss). Por el coro de la Almudena.
    Evangelio (Cantado por el P. Manzi). Precedido de una monición del Presidente de la ACdP.

    ¿Y los que no tenemos apellidos? ¿Y los cristianos de a pie, de parroquia, de misa de domingo, esos que no tienen nuevo movimiento que los haga de primera? Pues que asistan…

    Simplemente me parece triste.

    December 24

    Feliz navidad

     

    No me resisto a felicitar la Navidad con una foto de nuestra misa en Belén el pasado octubre.

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    Fíjense en los detalles: Sobre todo en la alegría que produce poder abrazar a Jesús. Asi fue. En nuestros brazos.

    Miren las caritas de todos. Se nos caía la baba al contemplar al Hijo de Dios.

    Navidad es abrir los brazos, acoger a Jesús en ellos y decirle... sólo te quiero a ti, nada me separará de ti, Jesús.

    Navidad es sacar del interior de uno esa capacidad de amor que a veces se nos queda adormecida.

    Navidad es acercarse al nuevo portal, a la iglesia, con los hermanos, y juntos maravillarse ante el don de Dios y saber darle gracias por su amor.

    Navidad es recuperar la sonrisa del niño, porque estas cosas de Dios sólo se entienden si uno está un poco loco.

    Que Dios nos haga niños.

    Feliz Navidad.

    Jorge

    December 18

    Catequista y de izquierdas

    Y que todavía tengamos que andar en estas cosas. Hace poco me hacían la pregunta a bocajarro: ¿Se puede ser catequista y de izquierdas?. Mi respuesta: ¿Se puede ser catequista y de derechas?
    En cualquiera de los dos supuestos digo: NO. Ojo. EN LOS DOS SUPUESTOS.
    Lo último que pido a un catequista es su filiacion política. No me interesa. Si ser de izquierdas es ser Lenin o Stalin, pues ya me dirán que horror. Si ser de derechas es ser Hitler o Pinochet, pues otro horror.
    A un catequista le pido que sea cristiano y católico. Es decir. Le pido que crea en Jesús de Nazaret como su único salvador. Le pido que no caiga en otros salvadores como el dinero, la raza, el placer o la muerte. Le pido que sea misericordioso con los hombres, especialmente con los pobres, y que sea sobre todo sensible con los más abandonados. Pido a mis catequistas cariño por sus niños, hasta dejarse la piel por ellos si fuera necesario. Los pido que sean capaces de defender la vida desde su concepción hasta su término natural, y que sepan que hay que cuidarla para qe nadie la pierda por hambre o miseria.
    Quiero catequistas sinceros, honrados en lo económico, cumplidores con sus obligaciones. Los quiero sonrientes, un poco críos, algo locos por Jesús.
    Los quiero gente de conciencia, de esos que no dan nada por supuesto. De esos que se van cuestionando la vida y que son capaces de cecir: me equivoco.
    Los quiero amantes de su iglesia, a la que adoran y con la que sufren, a la que quieren y a la que quisieran más santa y perfecta, sabiendo que no puede serlo porque nosotros no lo somos.
    Quiero en ellos esas cosas que dicen de derechas: familia, vida, educación, respeto... Y esas que se dicen de izquierdas: justicia, solidaridad, capacidad de cambio. Pero sobre todo quiero que sean capaces de sentarse delante de Dios y decirle: Ten piedad de nosotros pecadores, y enséñanos a amar a estos niños tal y como tú los amabas.
    Derechas, izquierdas... mira que somos antiguos.
     
     
     
    December 16

    Felicitación navideña "quijotesca"

    Mi parroquia es ciertamente quijotesca. Prácticamente todas las calles llevan nombres sacados de esta genial obra de Cervantes. Por eso a veces, cuando tengo ganas de divertimento, o estoy de los nervios, que puede ser, escribo en un mal remedo del Quijote. Yo sé que mis feligreses me lo perdonan.

    Hace unos días un amigo me ha hecho llegar una felicitación navideña ´curiosa y hecha como a propósito para nosotros. Y como me ha dado permiso para reproducirla, ahí está. De verdad, muy curiosa.

     

     

    En un lugar de Belén, de cuyo nombre muy pocos tenían noticia, no ha mucho tiempo que nació un niño, de los de alma despierta y corazón en vilo.

    Nació en un pesebre, al lado de una madre que no llegaba a los 15 y un padre que pasaba de los 30, y un buey y una mula, que sin llamarse ninguno de los dos Rocinante, daban calor y color a la escena.

    Es, pues, de saber que este sobredicho niño, se daba muy a menudo a hablar con su Padre, con tanta afición y gusto, que olvidó casi de todo punto, “los placeres del mundo;” y llegó a tanto su curiosidad y desatino en esto, que se pasaba las noches de claro en claro, y así del poco dormir se le secó el celebro y se le inundó el corazón, de manera que el mundo diagnosticó con celeridad que había perdido el juicio.

    En efecto, vino a dar en el más extraño pensamiento que jamás dio loco en el mundo, así para el aumento de su honra como para el servicio de su Reino, hacerse Salvador de los hombres, e irse por todo el mundo a buscar las aventuras y a ejercitarse en todo aquello que hablaba tan frecuentemente con su Padre.

    Y no teniendo otro menester que amar al hombre, príncipes todos ellos de su cautivo corazón, andaba todo el día en pos de ellos, y llegaba cansado y sin lugar alguno donde reclinar la cabeza.

    Fue así como en ese tiempo solicitó hombres que, de buena gana, fuesen con él y, aun sin ofrecerles más ínsulas que un Reino sin hectáreas, ni frutos, ni ganados, ni hombres que someter, algunos, poco duchos a los ojos del mundo, siguieron sus pasos...

     

    Hoy, amigo/a en la Navidad del 2007, en algún lugar de tu corazón, sigue repitiéndose la misma escena. “El ingenioso hidalgo Jesús de Nazaret,” te invita a cabalgar a su lado...

    Has de saber que si te conviertes en su escudero, el mundo pregonará a los cuatro vientos tu escaso o nulo juicio, pues quién es el osado, en nuestros días, que va tras los pasos de un Caballero que sigue dando con sus huesos, una y otra vez, en una cruz, sin más motivo que un amor enfermizo por el hombre...

     

    FELIZ NAVIDAD 2007

    José María Escudero

     
     
    December 13

    Para esta burra no hacían falta alforjas -con perdón-

    Reunión de curas esta mañana. Con temas variados. El Vicario Episcopal de Asuntos Económicos nos ha explicado la campaña de financiación y nos ha dado pistas para entenderla y apoyarla en las parroquias. Interesante. Recibimos lo que nos llega y es lo que invertimos con austeridad y tratando de llegar a lo más posible.

    A continuación, Caritas. Evaluamos la campaña a favor de los sin techo y esos encuentros de zona para establecer unas mesas que lamamos de arciprestazgo de forma que toda la acción caritativa esté más coordinada y sea más eficaz. Interesantes propuestas de los compañeros. Ilusión que se veía en todos los grupos.

    Y luego se ha hablado de ese encuentro de familias que nuestro obispo ha convocado en Madrid el próximo día 30 de diciembre, festividad de la Sagrada Familia.

    Yo tengo que reconocer que soy de naturaleza protestón. Y además de cabeza cuadrada. Y cuando la lógica me falla o no soy capaz de entender lo que sucede, pues no me gusta. Y he de ser sincero. Las formas, los modos de convocar este gran encuentro de las familias cristianas me han descolocado. No me parece normal que un encuentro al que se le quiere dar tanta importancia que hasta se espera una intervención en directo del Papa Benedicto XVI sea conocido por este servidor y su parroquia exactamente ayer por un e-mail recibido a última hora de la mañana. Tampoco sé a estas alturas si se celebrará la Eucaristía o será un acto de otro tipo. Si sé que Caritas no entendía demasiado el asunto, que a mí me ha sorprendido y que a otras muchas personas también.

    De esto hablaba yo a los compañeros curas. Y les decía que no me parecían formas. Pero lo que realmente me ha llamado la atención es la respuesta de un compañero: -No veo el problema. Lo manda el Obispo y ya está.

    Hombre, pues yo sí lo veo. A ver que me explico. Mi obispo es mi obispo. Y basta que me mande algo y un servidor a por ello. Y que no tengo ni he tenido nunca problemas en obedecer lo que me pida. Y pienso animar a mis fieles y Dios quiera que vayan muchos.

    Pero quiero decir algo. En mi diócesis de Madrid hemos celebrado un Sínodo Diocesano que nos supuso trabajar y muy en serio. Y tenemos en ella un Consejo Diocesano de Pastoral. Y un Consejo Presbiteral. Y ocho vicarías y no sé cuántos arciprestazgos. Y que cuando uno recibe una invitación para algo tan especial por simple carta del Sr. Cardenal pues se desinfla y dice que le hubiera gustado más otra forma, y haber pintado un poco más las parroquias.

    No sé cómo se ha organizado. No sé el desarrollo del encuentro. No sé si van  a participar laicos, ni de dónde, ni quiénes. Es más, por no saber no sé casi ni quién lo convoca. Y he dicho a mis hermanos sacerdotes que me hubiera gustado más tiempo y más información. Nada más.

    Pero… “Lo manda el Cardenal y ya está”. Pues hombre, para esta burra no hacían falta alforjas.

    Por cierto, el 30 de diciembre nos vemos en Colón por la Familia Cristiana.

     

    December 11

    Grandes concentraciones. ¿Sirven de algo?

    Parece que es la única pastoral que se nos ocurre últimamente. Acaba de llegarme la noticia de una magna concentración en Madrid, en la plaza de Colón, el domingo 30 de diciembre, domingo de la sagrada familia, y a la que parece pueden asistir numerosos obispos y en la que se espera incluso una alocución en directo del Santo Padre.
    Está bien. Lo diré en la parroquia y animaré a la gente a sumarse al acontecimiento. Pero yo creo que esas concentraciones no sirven de mucho.
    El recordado Juan Pablo II ha sido sin duda el papa de las multitudes. Y por donde fue llenó estadios, plazas, catedrales... lo que fuera. Y también lo está logrando Benedicto XVI. Y en semejanza a Roma, es una cosa que han aprendido los obispos en sus diócesis. Convocar gente y conseguir grandes concentraciones. Sigo diciendco que me parece bien. Pero hay datos que me fallan.
    Grandes concentraciones. Hasta los topes. Misas de los domingos, cada vez menos gente y menos jóvenes. Las cosas son así. Algo está fallando y muy en serio. La verdad es que es menos costoso ir el domingo a la plaza de Colón que ir a misa, confesarse de vez en cuando, apuntarse como colaborador de Caritas o aprender a rezar con asiduidad. Evaluando el último viaje de Juan Pablo II a España se me ocurrió decir, ante las maravillas que todos contaban de su presencia: ¿hay más gente en misa los domingos? ¿más confesiones? ¿más voluntarios en caritas? ¿aumentan las vocaciones en seminarios y conventos?
    No me engaño. Las cosas son así.
    Y que no me venga nadie con eso tan sabido y manido de que la culpa de la descristianización la tenemos los curas. Si una empresa sigue bajando su cuenta de resultados año tras año, algo tendrán que decir el presidente -el papa-, los directores generales -los obispos- y el consejo de administración -la curia vaticana-. Creo sinceramente que la inmensa mayoría de los sacerdotes trabajamos en fidelidad al evangelio y a la iglesia. Creo también que muy posiblemente no sepamos motivar a nuestra gente como debiéramos. No me duelen prendas en afirmar que tendríamos que ser más evangélicos y comprometidos. Posiblemente nos hemos hecho cómodos y nos hems aburguesado un tanto.
    Un servidor, que sabe a dónde llega y a dónde no, va a animar a su gente a acudir al encuentro con el señor cardenal el domingo de la sagrada familia. Si yo no llego a más quién sabe si este encuentro servirá a mis fieles. Yo animo y lo anunciaré lo que pueda.
    Eso sí. Déjenme decir que no creo que sirva de mucho.
    December 08

    Flores para la Madre

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    Esta mañana estamos de fiesta "especial" en la parroquia. Esta preciosa imagen de la madre de Jesús, la Virgen del Olivo, será bendecida solemnemente en la misa de las 13 h.

    Y no queremos que sea tan sólo un gesto y una oración. Desde hace días estamos preparando e momento y noto a mi gente muy ilusionada. Sabemos lo que desea María de sus hijos: una vida coherente con el evangelio, un espíritu de comunidad, la alegría de saberse hijos de Dios, la caridad abierta con los pobres.

    Como señal pedimos a los feligreses flores para la Madre con este motivo. La verdad que sin confiar mucho. Ya se sabe que somos una pequeña parroquia en apenas un prefabricado de 150 m. donde las cosas se nos limitan a la fuerza.

    Pero bueno, con que hubiera algunas flores más que de ordinario ya nos dábamos por satisfechos. Pero ya ayer por la tarde llegaron las primeras sorpresas. No hago más que llegar a la parroquia y una furgoneta de una floristería: un precioso centro y un detalle para que hoy luzca en el altar. Y no sé quien lo manda. No hago más que colocar y contemplar esa maravilla y más flores. Ramos espectaculares. Otros más sencillos que llevaron niños. Y al acabar la misa, mientras estoy quitándome los ornamentos, alguien entró y dejó a los pies de María un centro de rosas espectaculares. Vamos, que contábamos con apenas un par de centros y algún ramo y ya nos han superado. Y eso que el momento especial para traer las flores lo pusimos en la misa de las 13 h.

    Al lado de la imagen hay un lamparario pequeñito. Ni faltan flores, ni velas encendidas como pequeña plegaria de los que a veces no tienen ni palabras. Pero ella sabe lo que hay en cada uno y escucha y cuida y bendice y sonríe.

    Ya sé que siempre alguien dirá que eso de las flores y las velas es inútil. Y sin embargo las personas vivimos de esas "inutilidades": de la flor que se regalan los novios, de los bombones a mamá, del dibujo ingénuo del pequeñín para los papás, del recuerdito del viaje, del e-mail que nos hace llegar una sonrisa. Son cosas que quizá digamos que no valen para mucho, pero que transmiten el cariño y lo hacen llegar muy dentro.

    El cariño de una parroquia. El amor de sus fieles. Flores, velas. Y hoy, en la misa de las 13 h. un sacerdote vestido de azul -azul purísima, claro- bendecirá la imagen de la madre, que yo sé que va a estar casi sepultada en flores, la rociará con agua bendita, la llenará de nubes de incienso y pedirá a María, la Inmaculada, la Madre, la Virgen del Olivo, que nos cuide y nos bendiga, que nos tome en sus brazos como sostiene a su Hijo. Y que si algún día nos ve lejos... se acuerde de esa flor que hoy hemos depositado a sus pies y de la lucecita que prendimos con cariño y ella no se aleje de nosotros.

    December 05

    Esa sensación de que uno no vale

    Yo no sé si a otros les pasa. A mí de vez en cuando me llega la sensación de que las cosas me rebasan.
    Ahora mismo tengo mil frentes abiertos en la parroquia:
    • El primero, el de las obras, que es urgente hacer pero que me agobian y preocupan. Mucho dinero, muchos trámites, y nunca se sabe cómo conseguir que todo vaya adelante.
    • Y el de los adolescentes y jóvenes, que uno quisiera que se enamoraran de Cristo y apenas están en la parroquia.
    • Y me agobia no saber dar a las familias cristianas todo lo que necesitan.
    • Y caritas. Porque en un mundo empobrecido uno tendría que ser capaz de dar respuestas concretas con su comunidad.
    • Me preocupa celebrar bien, que cada Eucaristía sea la que Dios espera y quiere de nosotros.
    • Y el rezar bien con la parroquia.
    • Y...

    Es esa sensación de que no sabes, no puedes, no consigues. El sentirte pobre e inútil.

    Hoy, en mi despacho, con el adviento en camino, con la navidad próxima, con mil frentes abiertos, me siento inútil.

    Desde la mesa, ahora mismo, veo el sagrario. Y al lado, a María, la madre del Señor.

    Y me siento débil. Pobre. Frágil. Limitado.

    A veces hasta tengo la tentación de pedirle al obispo algo más sencillo y dejar que un sacerdote más santo y sabio que un servidor se haga cago de esta comunidad que necesita de verdad contar con un servidor fiel del Evangelio. Y yo, de verdad, me siento tan poca cosa...

    Señor, que estás en el sagrario, que desde aquí te contemplo. Ten piedad de esta calamidad de párroco. Y ya que soy tan poca cosa, no me dejes solo. No permitas que cuide mal de esta gente que has puesto a mi cuidado.  Madre, soy apenas barro, me canso, me agoto, me hundo... pero te quiero. Y si os pido que cuidéis de este pobre cura no es ni siquiera por mí. Es por estos hijos vuestros a los que intento cjidar lo mejor que sé y puedo, eso sí, con todo el cariño de que soy capaz.

     

    December 03

    A mis amigos de Venezuela

    Todos queremos pan.
    Todos necesitamos lo más básico: pan, leche, educación, medicina.
    Pero hay un precio que no puede pagarse: la renuncia a la propia dignidad.
     
    Dios nos quere buenos, justos, solidarios, pero jamás nos obliga a ello.
    Dios nos quiere viviendo en dignidad, en justicia, en paz. Pero nunca a cualquier precio.
     
    El mundo sentía el peligro.
     
    Ayer votaron NO a unas reformas que entendieron injustas.
     
    Esperamos que ese No lleve consigo otro sí de los venezolanos: Sí a la justicia según Dios. Es decir, sí a la verdad. Sí a la fidelidad. Sí a la honradez. Sí al compartir con los pobres. Sí al derecho de todos a vivir como seres humanos.
     
    Hermanos de Venezuela. No a toda dictadura, a toda esclavitud, a toda opresión. Sí a la Vida, a la justicia, a la dignidad del pobre.
     
    Que Dios les bendiga y ayude en esta difícil hora.